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lunes, 24 de septiembre de 2007

LA COMUNICACION: REMEDIO INFALIBLE (SÍNTESIS)

1. Es imposible no comunicar.


2. La comunicación no verbal.


3. La comunicación verbal.


4. Barreras de la comunicación.


5. Problemas de la comunicación.


6. Cómo mejorar la comunicación.


1. ES IMPOSIBLE NO COMUNICAR


De forma continua estamos emitiendo conductas. Nuestras conductas provocan en otros el efecto de un mensaje, de una comunicación. Incluso en aquellas ocasiones que elegimos " no comunicar", estamos transmitiendo a nuestro interlocutor lo que sentimos sin expresarlo.


La comunicación transmite una percepción personal del mundo. Lo que piensas, sientes o percibes sobre el entorno, los demás o sobre tí mismo, lo reflejas en tus palabras: estás comunicando.


La comunicación es un proceso de influencia MUTUA entre dos o más personas.



2. LA COMUNICACIÓN NO VERBAL


La comunicación no verbal se define por el "cómo se dice": gestos, expresiones faciales, movimientos corporales, el espacio que nos separa del otro... Comunicamos a través de la forma en que vestimos, en como nos mostramos -alegres o tristes-, en como nos sentamos, si miramos o no a la cara, si hablamos despacio o deprisa,... Todo ello son signos que permiten a la persona que nos escucha hacerse una idea de quiénes y cómo somos. Si aprendemos a observar, veremos cosas que los demás, tal vez, no sean capaz de ver; obtendremos una información añadida a la extraída de las meras palabras. ( Se aconseja profundizar sobre las técnicas de PNL -Programación Neurolingüística-)


3. LA COMUNICACIÓN VERBAL


A) ELEMENTOS DE LA COMUNICACION VERBAL


Comunicar es dar participación al otro de lo que uno piensa, cree, siente... Hay un EMISOR, que es quien tiene la responsabilidad en el proceso de la comunicación, un RECEPTOR y entre ellos se transmite un MENSAJE.


Se comunica a través de un CÓDIGO común. Para comunicar es necesario adaptar éste al receptor, a su nivel y características. Si pretendemos que suba a nuestro nivel perdemos desde el principio su atención.


El CANAL, medio a través del cual el mensaje llega al destinatario, y el RUIDO, que es todo aquello que impide que el mensaje llegue correctamente, es necesario cuidarlo.


B) EL PROCESO DE LA COMUNICACION


Para que el mensaje sea eficaz es necesario adaptarlo a quién lo escucha. Seguro que utilizas diferentes palabras para hablar con tus "colegas" que para hacerlo con tus padres o con un desconocido.


Comunicar es lanzar información (y recibir) dando en el blanco. El fin es cambiar conductas, no conocimientos. Para que la comunicación cambie las conductas, el mensaje debe de ser:


1º percibido


2º comprendido


3º aceptado


4º integrado



El mensaje es eficaz cuando es intenso, duradero y posee un tono afectivo positivo, agradable. El tono es agradable si el mensaje crea seguridad, simpatía, autonomía. El tono es desagradable si el mensaje genera inseguridad, hostilidad, dependencia. Es imprescindible para obtener eficacia y eficiencia por parte del Orientador, la particularidad que hace la integración del mensaje; lo que llamamos la interiorización, hecho que supone "llevarlo a las tripas" y tenerlo tan cerca que podamos madurarlo, analizarlo y hacerlo nuestro comportando un cambio en nuestra actitud, como cliente, al hacer uso de los recursos que pueden despertar en nuestro interior el pensamiento funcional hacia este nuevo mensaje que nos hace movernos hacia el equilibrio que andamos buscando.


4. BARRERAS DE LA COMUNICACIÓN


Las barreras de la comunicación son todas aquellas que interfieren en la captación del mensaje:


·CONCEPCION DE LA IDEA. Es de gran utilidad desarrollar la capacidad de síntesis, la habilidad para resumir en pocas palabras lo que queremos explicar.


·CODIFICACION O FORMULACION DE LAS PALABRAS. Utilizar un lenguaje amplio, pero adecuado al oyente.


·TRANSMISION. Rectificar defectos en la expresión (mala pronunciación, mala articulación) y revisar los medios de que nos valemos.


·RECEPCION.


- Si sometemos a la persona a mucha información, perdemos su atención.


- Verificar si las personas a las que nos dirigimos tienen deficiencias auditivas, visuales...


-Controlar factores externos como mal ambientación, ruido, incomodidad.


·DESCODIFICACION. Cada persona tiene esquemas mentales individuales. Estamos llenos de prejuicios.


·INTERPRETACION. Es la percepción subjetiva del mensaje. Cada uno interpreta cosas diferentes a partir de un mismo medio.


·ACEPTACION. Aunque la comunicación haya sido buena, si el receptor cree que no le conviene, no lo acepta. Los individuos tenemos resistencia a aceptar nuevas ideas, es la neofobia o manía a lo nuevo (MISONEISMO)



5. PROBLEMAS DE LA COMUNICACIÓN


En el proceso de la comunicación existe una perdida de información desde quien recibe y desde quien emite. Se piensa decir un 100%, se trasmite un 80 %, se recibe un 60%, se interpreta un 50 % y ¿cuánto de ésto aceptará y pondrá en práctica el receptor?


Los problemas fundamentales están en:


·NO DIJE TODO LO QUE QUERIA DECIR


- Prepara el mensaje


- Escribe los puntos fundamentales previamente


- Prevé las objeciones


- Prepara las contestaciones


·NO OYÓ TODO LO QUE DIJE


- Escoge las mejores condiciones físicas y psicológicas para realizar la comunicación.


- Acostumbra a volver atrás en caso de interrupción. Ayuda a retomar el hilo del mensaje.


·NO ESCUCHÓ TODO LO QUE DIJE


- Procuremos evaluar regularmente las comunicaciones no verbales del oyente (aburrimiento, despiste...)


- Cuidar nuestra expresión oral y los medios para captar atención.


- Hacer preguntas de control, de forma que el oyente tenga que explicar, resumir o dar alguna opinión sobre lo escuchado.


- Repetir la misma información de diferentes maneras para facilitar la creación de huellas de memoria.


·NO COMPRENDIÓ LO QUE DIJE


- Hablar el lenguaje del otro. Apoyar nuestra comunicación con medios técnicos que faciliten la comprensión.


·LO COMPRENDIÓ PERO NO LO ACEPTA


- Adaptar el mensaje a la personalidad del oyente.


·NO RETIENE TODO LO QUE ACEPTÓ


- Hacer resúmenes parciales.


- Realizar síntesis escritas.


- Recordar brevemente los puntos fundamentales que se trabajaron en la sesión anterior.



6. CÓMO MEJORAR LA COMUNICACIÓN


- Mantener el contacto ocular con el que habla.


- Indicar que se escucha diciendo "si" y afirmando con la cabeza.


- No expresar inicialmente el propio acuerdo o desacuerdo. Dejar hablar.


- Dejar pausas para animar al que habla a seguir haciéndolo.


- Resumir de vez en cuando lo que se escucha para comprobar si se ha comprendido o no.


- No menospreciar al que habla o su forma de hacerlo.


- Responder a los sentimientos que están detrás de las palabras. Mostrar que se comprende.


- Practicar la EMPATÍA. No podemos entender o comprender los sentimientos de otro sin ser capaces de ponernos en su lugar, en su propia piel, en su ambiente...pero sin perder la distancia terapéutica útil para poder ayudar. Si simpatizamos con el cliente nos aliaremos y perderemos la objetividad y la perspectiva adecuadas para ver el problema desde la distancia idónea desde la que podemos retroalimentar las situaciones y respuestas para que den los frutos que nos proponemos.


No podemos olvidar que nuestro objetivo prioritario es dotar de recursos a las personas que solicitan nuestra ayuda. No somos los consejeros que solucionan los problemas que se van presentando a cada cual, sino que somos los que intentamos dotar de estrategias a las personas para que puedan solventar sus problemas actuales así como los futuros y los que surjan en cada ciclo vital en el que se presente una crisis. (“No me des pescados para comer, enséñame a pescar y comeré siempre que quiera”)



JUAN JOSÉ LÓPEZ NICOLÁS. Orientador Familiar.

lunes, 17 de septiembre de 2007

PROPUESTA DEL CÓDIGO ÉTICO DE LA PRACTICA DE LA ORIENTACION FAMILIAR

PROPUESTA DE CÓDIGO DE ÉTICA DE LA PRÁCTICA DE LA ORIENTACIÓN FAMILIAR
(CÓDIGO DEONTOLÓGICO)







TÍTULO PRELIMINAR




Artículo 1º


Este CÓDIGO DEONTOLÓGICO de la profesión de Orientador/a Familiar está destinado a servir como regla de conducta profesional en el ejercicio de la Orientación en cualquiera de sus modalidades.


Artículo 2º


La actividad del Orientador se rige, ante todo, por los principios de convivencia y de legalidad democráticamente establecidos en el Estado Español.


Artículo 3º


En el ejercicio de su profesión el Orientador Familiar tendrá en cuenta las normas explícitas e implícitas que rigen en el entorno social en que actúa, considerándolas como elementos de la situación y valorando las consecuencias que la conformidad o desviación respecto a ellas puedan tener en su quehacer profesional.



Artículo 4º


El Orientador Familiar rechazará toda clase de impedimentos o trabas a su independencia profesional y al legítimo ejercicio de su profesión, dentro del marco de derechos y deberes que traza el presente Código.



I - PRINCIPIOS GENERALES


Artículo 5º


El ejercicio de la Orientación Familiar se ordena a una finalidad humana y social, que puede expresarse en objetivos tales como: el bienestar, la salud, la calidad de vida, la plenitud del desarrollo de las personas y de los grupos en los distintos ámbitos de la vida individual y social. Puesto que el Orientador Familiar no es el único profesional que persigue estos objetivos humanitarios y sociales, es conveniente y en algunos casos es precisa, la colaboración interdisciplinar con otros profesionales, sin perjuicio de las competencias y saber de cada uno de ellos.


Artículo 6º


La profesión de Orientador Familiar se rige por principios comunes a toda deontología profesional: respecto a la persona, protección de los derechos humanos, sentido de la responsabilidad, honestidad, sinceridad para con los clientes, prudencia en la aplicación de las técnicas, competencia profesional, solidez de la fundamentación objetiva y científica de sus intervenciones profesionales.


Artículo 7º


El Orientador no realizará por sí mismo ni contribuirá, a prácticas que atenten a la libertad e integridad física y psíquica de las personas. La intervención directa o la cooperación en la tortura y malos tratos, además de delito, constituye la más grave violación de la ética profesional de los Orientadores Familiares. Éstos no participarán en ningún modo, tampoco como investigadores, como asesores o como encubridores, en la práctica de la tortura, ni en otros procedimientos crueles, inhumanos o degradantes, cualesquiera que sean las personas víctimas de los mismos.



Artículo 8º


Todo Orientador Familiar debe informar, a la autoridad competente, acerca de violaciones de los derechos humanos, malos tratos o condiciones de reclusión crueles, inhumanas o degradantes de que sea víctima cualquier persona y de los que tuviere conocimiento en el ejercicio de su profesión.



Artículo 9º


El Orientador Familiar respetará los criterios morales y religiosos de sus clientes, sin que ello impida su cuestionamiento cuando sea necesario en el curso de la intervención de ayuda solicitada por el cliente.



Artículo 10º


En la prestación de sus servicios, el Orientador Familiar no hará ninguna discriminación de personas por razón de nacimiento, edad, raza, sexo, credo, ideología, nacionalidad, clase social, o cualquier otra diferencia. Por lo tanto ha de ser totalmente estricto a la hora de aceptar los casos en los cuales sepa que no va a haber un prejuicio de cualquier tipo por su parte y que afecte al asesoramiento o tratamiento de las personas



Artículo 11º


El Orientador Familiar no aprovechará, para lucro o beneficio propio o de terceros, la situación de poder o superioridad que el ejercicio de la profesión pueda conferirle sobre los clientes.



Artículo 12º


Especialmente en sus informes escritos el Orientador Familiar será sumamente cauto, prudente y crítico, frente a nociones que fácilmente degeneran en etiquetas devaluadoras y discriminatorias.



Artículo 13º


Nunca el Orientador Familiar realizará maniobras de captación encaminadas a que le sean confiados los casos de determinadas personas, ni tampoco procederá en actuaciones que aseguren prácticamente su monopolio profesional en un área determinada. El Orientador Familiar, que desempeñe una función o colaboración en una función u organismo público no aprovechará esta situación para derivar casos a su propia práctica privada.





Artículo 14º


El Orientador Familiar no prestará su nombre ni su firma a personas que legítimamente, sin la titulación y preparación necesarias, realizan actos de ejercicio de la Orientación y Terapia Familiar, y denunciará los casos de intrusismo que lleguen a su conocimiento. Tampoco encubrirá con su titulación actividades vanas o engañosas.



Artículo 15º


Cuando se halle ante intereses personales o institucionales contrapuestos, procurará el Orientador Familiar realizar su actividad en términos de máxima imparcialidad. La prestación de servicios en una institución no exime de la consideración, respeto y atención a las personas que pueden entrar en conflicto con la institución misma y de las cuales el Orientador Familiar, en aquellas ocasiones en que legítimamente proceda, habrá que hacerse valedor ante las autoridades institucionales.



II - DE LA COMPETENCIA PROFESIONAL Y DE LA RELACIÓN CON OTROS PROFESIONALES



Artículo 16º


Los deberes y derechos de la profesión de Orientador y Terapeuta Familiar se constituyen a partir de un principio de independencia y autonomía profesional, cualquiera que sea la posición jerárquica que en una determinada organización ocupe respecto a otros profesionales y autoridades superiores.



Artículo 17º


La autoridad profesional del Orientador Familiar se fundamenta en su capacitación y cualificación para las tareas que desempeña. El Orientador Familiar ha de estar profesionalmente preparado y especializado en la utilización de métodos, técnicas y procedimientos que adopte en su trabajo. Forma parte de su trabajo el esfuerzo continuado de actualización de su competencia profesional. Debe reconocer los límites de su competencia y las limitaciones de sus técnicas.



Artículo 18º


Sin perjuicio de la legítima diversidad de teorías, escuelas y métodos, el/la Orientador Familiar no utilizará medios o procedimientos que no se hallen suficientemente contrastados, dentro de los límites del conocimiento científico vigente. En el caso de investigaciones para poner a prueba técnicas o instrumentos nuevos, todavía no contrastados, lo hará saber así a sus clientes antes de su utilización.



Artículo 19º


Todo tipo de material que genere un tratamiento, intervención, o de evaluación, queda reservado al uso de los Orientadores Familiares, quienes por otra parte, se abstendrán de facilitarlos a otras personas no competentes. Los Orientadores Familiares gestionarán o en su caso garantizarán la debida custodia de los documentos como material confidencial.




Artículo 20º


Cuando una determinada evaluación o intervención envuelva estrechas relaciones con otras áreas disciplinares y competencias profesionales, el Orientador Familiar tratará de asegurar las correspondientes conexiones, bien por sí mismo, bien indicándoselo y orientando en ese sentido al cliente.



Artículo 21º


El ejercicio de la Orientación, Consultoría y/o Terapia Familiar, no debe ser mezclado, ni en la práctica, ni en su presentación pública, con otros procedimientos y prácticas ajenos al fundamento práctico y científico de la Orientación Familiar.



Artículo 22º


Sin perjuicio de la crítica científica que estime oportuna, en el ejercicio de la profesión, el Orientador Familiar no desacreditará a colegas u otros profesionales que trabajan con sus mismos o diferentes métodos, y hablará con respeto de las escuelas y tipos de intervención que gozan de credibilidad científica y profesional.



Artículo 23º


El ejercicio de la Orientación Familiar se basa en el derecho y en el deber de un respeto recíproco entre el Orientador Familiar y otras profesiones, especialmente las de aquellos que están más cercanos en sus distintas áreas de actividad.



III - DE LA INTERVENCIÓN



Artículo 24º


El Orientador Familiar debe rechazar llevar a cabo la prestación de sus servicios cuando haya certeza de que puedan ser mal utilizados o utilizados en contra de los legítimos intereses de las personas, los grupos, las instituciones y las comunidades.



Artículo 25º


Al hacerse cargo de una Intervención sobre personas, grupos, instituciones o comunidades, el Orientador Familiar ofrecerá la información adecuada sobre las características esenciales de la relación establecida, los problemas que está abordando, los objetivos que se propone y el método utilizado. En caso de menores de edad o legalmente incapacitados, se hará saber a sus padres o tutores.


En cualquier caso, se evitará la manipulación de las personas y se tenderá hacía el logro de su desarrollo y autonomía.


Artículo 26º


El Orientador Familiar debe dar por terminada su intervención y no prolongarla con ocultación o engaño tanto sí se han alcanzado los objetivos propuestos, como sí tras un tiempo razonable aparece que, con los medios o recursos a su disposición, es incapaz de alcanzarlos. En este caso indicará a la persona, grupo, institución o comunidad qué otros Orientadores o qué profesionales pueden hacerse cargo de la intervención.



Artículo 27º


Por ninguna razón se restringirá la libertad de abandonar la Intervención y acudir a otro Orientador o profesional, antes bien, se favorecerá al máximo la capacidad de decisión bien informada del cliente. El Orientador Familiar puede negarse a simultanear su intervención con otra diferente realizada por otro profesional.



Artículo 28º


El Orientador Familiar no aprovechará la situación de poder que pueda proporcionarle su estatus para reclamar condiciones especiales de trabajo o remuneraciones superiores a las alcanzables en circunstancias normales.



Artículo 29º


Del mismo modo, no se prestará a situaciones confusas en las que su papel y función sean equívocos o ambiguos.



Artículo 30º


No se inmiscuirá en las diversas intervenciones iniciadas por otros profesionales de su mismo nivel profesional o superior.



Artículo 31º


En los casos en que los servicios del Orientador sean requeridos para asesorar y/o efectuar campañas de publicidad comercial, política y similares, el Orientador Familiar colaborará en la salvaguarda de la veracidad de los contenidos y del respeto a las personas.



Artículo 32º


El Orientador Familiar debe tener especial cuidado en no crear falsas expectativas que después sea incapaz de satisfacer profesionalmente.



Artículo 33º


Toda la información que el Orientador recoge en el ejercicio de su profesión, sea en manifestaciones verbales expresas de sus clientes, sea en datos o en otras observaciones profesionales practicadas, está sujeta a un deber y a un derecho de secreto profesional, del que sólo podrá ser eximido por el consentimiento expreso del cliente. El Orientador velará porque sus eventuales colaboradores se atengan a este secreto profesional.



Artículo 34º


De la información profesionalmente adquirida no debe nunca el Orientador servirse ni en beneficio propio o de terceros, ni en perjuicio del interesado.



Artículo 35º


En el ejercicio de su profesión, el Orientador mostrará un respeto escrupuloso del derecho de su cliente a la propia intimidad. Únicamente recabará la información estrictamente necesaria para el desempeño de las tareas para las que ha sido requerido, y siempre con la autorización del cliente.




Artículo 36º


Se requiere el previo consentimiento del cliente para la presencia, manifiesta o reservada de terceras personas, innecesarias para el acto profesional, tales como alumnos en prácticas o profesionales en formación.



Artículo 37º


El fallecimiento del cliente, o su desaparición -en el caso de instituciones públicas o privadas-, no libera al Orientador de las obligaciones del secreto profesional.



Artículo 38º


El Orientador no ofrecerá su nombre, su prestigio o su imagen, como tal Orientador, con fines publicitarios de bienes de consumo, ni mucho menos para cualquier género de propaganda engañosa.



Artículo 39


Como tal Orientador, en cambio, puede tomar parte en campañas de asesoramiento e información a la población con fines culturales, educativos, u otros de reconocido sentido social.



Artículo 40º


El Orientador Familiar se abstendrá de aceptar condiciones de retribución económicas que signifiquen desvalorización de la profesión o competencia desleal.



Artículo 41º
>/p>Sin embargo, el Orientador puede excepcionalmente prestar servicios gratuitos de evaluación y de intervención a clientes que, no pudiendo pagarlos, se hallan en manifiesta necesidad de ellos.



Artículo 42º


En el ejercicio libre de la profesión el Orientador informará previamente al cliente sobre la cuantía de los honorarios por sus actos profesionales.



Artículo 43º


La percepción de retribución y honorarios no está supeditada al éxito del tratamiento o a un determinado resultado de la actuación del Orientador Familiar.



Artículo 44º

El Orientador Familiar, en ningún caso, percibirá remuneración alguna relacionada con la derivación de clientes a otros profesionales.



IV- DE LA PUBLICIDAD



Artículo 45º


Sin perjuicio de la responsabilidad penal que pueda suponer, constituye una grave violación de la deontología profesional atribuirse en cualquier medio -anuncios, placas, tarjetas de visita, programas, etc-, una titulación que no se posee, así como también utilizar denominaciones y títulos ambiguos, que, aun sin faltar de modo literal a la verdad, pueden fácilmente inducir a error o a confusión, e igualmente favorecer la credulidad del público a propósito de técnicas o procedimientos de dudosa eficacia.



V- DE LAS GARANTIAS PROCESALES




Artículo 46º


Las infracciones de las normas del Código Deontológico en el Ejercicio de la Orientación Familiar deberán ser denunciadas ante la Comisión Deontológica. El expediente deberá tramitarse bajo los principios de audiencia, contradicción y reserva, concluyendo con una propuesta de resolución de la Comisión. La Junta de Gobierno, oído al interesado, adoptará la resolución procedente, acordando el sobreseimiento o la imposición de la sanción disciplinaría que estatutariamente corresponda.



Artículo 47º


Cuando un Orientador Familiar se vea en el conflicto de normas adversas, incompatibles, ya legales, ya de este Código Deontológico, que entran en colisión para un caso concreto, resolverá en conciencia, informando a las distintas partes interesadas y a la Comisión Deontológica Colegial.

viernes, 14 de septiembre de 2007

APRENDER, COMPRENDER...CON EL TIEMPO



Muy interesantes reflexiones sobre el texto de Borges al pie de pinturas de Van Gogh. Es un espacio para meditar sobre los aprendizajes de la vida que con el tiempo se logran. Si analizamos, reflexionamos sobre estas cuestiones, aprehenderemos ideas para el crecimiento personal.

jueves, 13 de septiembre de 2007

LA PAREJA: CRISIS DE SU IDENTIDAD


En artículos anteriores hemos ido dando datos sobre la destrucción del sistema conyugal. La pareja se destruye; el matrimonio deja de existir y se rompe, y cada vez más nos encontramos con una nueva situación familiar llamada MONOPARENTAL (más de 325.000 familias en España).

El culto a la plenitud personal casi exige la renuncia a la pareja si su funcionamiento reclama algunos meses de rodaje o una revisión general. Esto no quiere decir en absoluto que estemos en contra de que la individualidad no sea importantísima y se tenga que mirar por ella para el bienestar, primero, personal, pero esta situación llevada a extremos, como está pasando, hace que no "se aguante", que no se analicen espacios adecuados para defender a ultranza la existencia de la pareja aun cuando sea necesario hacer esfuerzos personales por mantenerla viva, siempre que exista el sustrato del amor en qué apoyarse y hasta hemos visto casos en los que "se ha perdido la fe en la pareja", incluso "se obliga" a poner fin a una unión si no se "ajusta con esta época que nos condena a la felicidad, cueste lo que cueste." (Jocelyn Dahan)

En estos tiempos actuales en los que hemos perdido una serie de valores, también van desapareciendo una serie de figuras ancestrales, unas negativas (lo cual está bien) y otras que nos eran bastante positivas. Los objetivos de las familias han cambiado e incluso se ha desplazado el interés por el padre al interés por los hijos. Tal vez estemos ante la desaparición del "pater familias" que ha sido destronado por sus propios hijos; ante la desaparición de la sociedad patriarcal convirtiéndola en la sociedad de los niños, de los hijos. Este punto de vista ante esta realidad nos hace necesario cambiar ciertas estructuras mentales relacionadas con la misma terapia familiar, la cual, en muchas ocasiones, no ha de ir enfocada a los subsistemas conyugales/maritales o de pareja, sino al subsistema parental: se infiere la necesidad de aprender ante estos cambios a ser realmente primero padres y despues...lo que venga.

Tal vez estamos en una etapa en la que tras una serie de situaciones que se dan en la pareja y ante la incapacidad de darles solución, desaparece el amor, pero realmente padres lo seguiremos siendo toda la vida. Nos hemos quedado con esa parte de la frase "...en la salud...para lo bueno y...".

Hemos perdido, casi con toda seguridad, la capacidad de frustración que no tiene el significado de "tragar", ni ceder hasta que explotes, ni dejar de ser uno mismo, razón por la que se considera conveniente que la paternidad/maternidad se ve obligada a evolucionar, a cambiar sus patrones y replantear la distribución de las funciones paternas y maternas como trabajo para los padres y las madres el siglo XXI. Aún así, la razón de ser del especialista en familia, del orientador familiar, cada vez tiene más base operativa, más espacio para reestructurar los desfases que se sufren en los ciclos evolutivos de las personas y para los que nadie, nadie, nos ha preparado.

En cuanto a la familia monoparental, estamos ofreciendo una imagen engañosa y unos mensajes que en teoría no deben ser ciertos, ya que aunque se haya dado una separación de los padres, la coeducación debe llevarse a cabo de forma conjunta, por lo que tal vez sea más propio hablar de hogar monoparental, ya que "la monoparentalidad da por supuesto que hay un solo progenitor cuando la realidad no es esa."

>"Educar solo a un niño no es en sí mismo un problema. Puede serlo cuando la monoparentalidad se acompaña de otras preocupaciones más graves (depresión, problemas financieros y profesionales...)" (Anne Lamy. del libro Un solo padre en casa)

No es nada raro que cada vez estemos más ante hogares monoparentales pon un motivo básico: cuando la pareja hace aguas, empieza a tener problemas y entra en crisis que no solucionan pero logran esquivarlas (volverán porque son crisis de repetición), es el momento ideal para un miembro de la pareja el tener un hijo en la creencia de que de esta manera se va a consolidar esta unión altamente deteriorada. Resultado: la crisis se superará o estallará. Es cuando estalla cuando vemos que la separación se hace una realidad y ya podemos sumar otro hogar roto en su conyugalidad por haber creído que la solución estaba en ese "niño parche"; personita que al parecer por sí sola iba a poder cambiar y unirnos sin el trabajo interior que se hace necesario para efectuar el cambio adecuado que nos lleve a una comunicación idónea.

JUAN JOSÉ LÓPEZ NICOLAS. Orientador Familiar

lunes, 10 de septiembre de 2007

EL RODAJE EN LA PAREJA


ntre toda la felicidad de empezar a compartir una vida, también empieza un período de “ajuste” en que surgen los “roces” de la convivencia cotidiana por temas como el orden, la asignación de responsabilidades y roles de cada uno en el nuevo hogar, lo que no siempre es de fácil arreglo.


Un punto de partida para evitar esos conflictos es estar consciente de que la pareja no es perfecta; aprender a aceptar “quién eres” y no “quién quiero que seas”. Se pretende de forma inconsciente hacer a la otra persona a nuestra imagen y semejanza, anulándola como ser, como persona individual y con sus características personales y únicas que le otorgan la capacidad de ser por ella misma. Nadie debe ser una proyección de nadie.
Se recomienda hacer un listado con lo que es importante de su pareja para cada uno, qué le entrega ésta y qué no. Al analizar esta lista, encontrarán “fallos” en algunos aspectos, ya que la otra persona no puede llenar múltiples necesidades emocionales. Sin embargo, hay que aceptarlo y tratar de suplirlas de otra manera que no sea exigiéndole al otro algo que no puede dar. Esto nos ayudará a lograr un equilibrio en la relación.


Pero cuando los problemas son inminentes, existen herramientas para negociar o intentar resolverlo de la manera más exitosa posible. Lo primero es hacer una distinción entre lo que verdaderamente merece discusión y lo que no. Sin embargo, tampoco es bueno cuando uno de los dos siempre cede para evitar los conflictos, porque después de un tiempo esta persona estará cansada y la relación se puede colapsar.


El cómo abordar la manera de discutir, influye de forma determinante en la resolución del conflicto. Siempre sugerimos expresarse centrándose en el uso del “yo” más que del “tú”. Por ejemplo, conviene más decir “es que yo me sentí de tal manera...” a “que tú me trataste muy mal...”, ya que de la última forma el otro se sentirá inmediatamente atacado, mientras que de la primera se está hablando de los propios sentimientos.


El problema no está en discutir los puntos de vista, si no en no hacerlo con madurez ni poniéndose en el lugar del otro para llegar a un acuerdo. La idea es aprender a negociar para que ambos sientan que salieron victoriosos del conflicto, ya que cuando decidimos vivir en pareja son muchos los cambios a los que nos tenemos que enfrentar y, a menudo, estos cambios suponen motivo de conflicto entre la pareja.


Hace años eran nuestras madres y abuelas las que se veían completamente dependientes del marido, pasaban de ser dependientes de un padre para ser dependientes de una pareja. Hoy en día cada vez se da menos, ya que la mujer se ha independizado y trabaja fuera de casa igual que el hombre: ocupa puestos importantes y puede llevar la economía familiar en igualdad con su pareja. Muchas veces nos encontramos hombres que tienen muy asumido el rol de marido que aporta en la casa un nivel económico, pero que se desentiende de otras tareas dejando a su mujer la carga de casi todo lo que se hace necesario para llevar el peso de la pareja, la relación y los asuntos educacionales.


Cuando ella está en casa y no trabaja parecería algo más lógico, pero si ambos trabajan, lo normal sería repartirse las tareas. Muchas de nuestras madres son las responsables de que esto ocurra; han inculcado en sus hijos valores materialistas y machistas; el valor del hombre está en su trabajo y el de la mujer en su casa con los hijos. Cuando iniciamos una vida con un hombre que tienen estos ideales, y además su madre se ocupa de reforzarlos cada día nos vamos a encontrar ante una tarea ardua y difícil, ya que los cambios que necesitamos costaran trabajo y discusiones diarias. Consultar con un especialista en familia que os dé pautas y pistas para la reflexión, es, en la mayoría de ocasiones, la única solución para salvar una pareja que aunque es cierto que se ama, no es sólo el amor lo que puede dar los elementos válidos para llevar adelante las vicisitudes tan variadas que se dan en la convivencia diaria de la pareja.


Es importante la Teoría de las tres “P” (Persona, Pareja, Padres). No podemos evolucionar a lo largo de nuestra vida de pareja si no hemos aprendido a madurar y llevar a cabo los cambios emocionales en nuestra vida como persona individual. Si tengo carencias (del tipo que sean) como persona, esas mismas carencias las llevo a mi relación de pareja y además con el tiempo se van ampliando y siendo mas obstructivas en el ámbito de las relaciones con los demás. Pero con el cambio de los ciclos evolutivos, cuando llego a ser Padre, inciden mis carencias en la educación hacia mis hijos, lo que no desarrollará adecuadamente el ciclo ni la transmisión adecuada de enseñanzas hacia ellos porque yo mismo/a no he aprendido en primera instancia a formarme como persona madura, coherente y sincera. Esto es la base para incidir en la idea de que es importante formar al ser humano desde su más tierna infancia con los valores adecuados para que vaya evolucionando su persona en todas las etapas que le toque vivir. Si no lo hacemos así, castraremos a nuestros hijos y le transmitiremos las deficiencias, los miedos, las renuncias, etc. que nosotros mismos hemos padecido impidiéndoles desarrollarse en los valores que tanto buscamos y anhelamos todos: La libertad, el respeto, la tolerancia...y, sobre todo, como base necesaria, EL AMOR


JUAN JOSE LOPEZ NICOLAS. Orientador familiar.