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miércoles, 2 de abril de 2008

NUEVA ASOCIACION PROFESIONAL

Me es muy grato comunicar que el viernes, día 4 de abril, en ONDA RADIO, en el 107.2 de la FM, se va a presentar la Asociación de Terapeutas familiares, Mediadores y Expertos en Intervenciones Sistémicas de la Región de Murcia (ATFRM). Vamos a tener ante los micrófonos a su Presidenta, Ana Isabel Caparrós y a su Secretario, Gabriel González. Aprovecharemos su asistencia, como expertos, para indagar sobre la realidad de la familia en la actualidad y sus problemas en las interrelaciones más comunes.


Esta es una grata noticia porque comienza a cobrar sentido y peso la necesidad de prepararse en la especialidad de familia, célula primigenia de la sociedad, donde el ser humano vive, se socializa y aprende a ser y a convertirse en la Persona que necesita ser.

jueves, 27 de marzo de 2008

MIEDO AL CAMBIO


s curioso observar cómo a lo largo de la vida los cambios en nuestra forma de ser se producen sin apenas darnos cuenta. Modificamos el carácter como reacción a determinados acontecimientos y no como resultado de una planificación voluntaria. Se vive, pero se revisa poco la vida, tal vez llevados por la creencia errónea de que la personalidad no cambia. "Uno o una es así, y ya está", suele decirse. Sin embargo, se puede cambiar para mejorar uno mismo y para mejorar las relaciones con los otros. En definitiva, se pueden revisar los patrones de conducta y conformar el carácter más cercano al gusto propio.


Además, se quiera o no, en el propio crecimiento personal aparecen necesidades que antes no existían, y esto impulsa a la persona a efectuar modificaciones en su manera de vivir. Esta necesidad se conoce como crisis, una idea a la que se le asigna de manera habitual un significado negativo porque define una fase en la que la persona experimenta un nivel de angustia mayor de lo normal.


Para superarlo, y asumirlo, hay que entender que el cambio es natural, y también lo son la incertidumbre y el miedo que trae parejos, porque implican el paso de un estado conocido a otro desconocido, de unos hábitos a otros. Y son precisamente esos hábitos los que se desarrollan a medida que vivimos y establecen las formas predeterminadas de actuar en una situación. Esto es así porque tendemos a repetir las conductas que en ocasiones anteriores nos han dado buenos resultados o, por lo menos, nos permiten conocer con certeza qué vamos a obtener. En la conformación de esas pautas de comportamiento estamos influidos por las características de nuestra personalidad. Por tanto, en cierta medida, seguimos el dictado de una tendencia innata e involuntaria. Pero sólo en cierta medida, debido a que con el paso del tiempo las conductas se arraigan a fuerza de practicarlas.


El paso de un estado conocido a uno desconocido y la incertidumbre que esto genera puede producir un aumento de inseguridad.


Por eso conviene revisarlas y, si fuera necesario, reformarlas. No siempre resulta fácil, pero a veces no queda más remedio, sobre todo si queremos librarnos de lo que representa un obstáculo para hacer real la posibilidad de ser más felices. No en vano, la motivación para afrontar una situación es siempre satisfacer alguna necesidad.


Las necesidades de las personas van transformándose a medida que van recorriendo las etapas del desarrollo personal, que no siempre se corresponden con los cambios físicos que experimenta el cuerpo, pero sí con la llegada de una nueva etapa en la que se presentan nuevas exigencias. Esa ansiedad ante los efectos del paso del tiempo y los cambios personales ha dado lugar al conocido concepto de las "crisis de la vida".


En un principio, se habló de la crisis de la mitad de la vida, que se situaba en torno a los 40 años, pero esta idea se ha expandido hasta abarcar varias "crisis" que marcan el paso de una etapa de desarrollo a otra. No importa cuál sea la edad que se tenga. Cuando toca crecer, toca.


A la idea de crisis se le asigna siempre un significado negativo con el que se da a entender que es una fase en la que la persona experimenta un nivel de angustia mayor de lo normal.


Esto es natural, dado que implica el paso de un estado conocido a otro desconocido, y la incertidumbre que esto genera produce un aumento de inseguridad. Sin embargo, ese temor a lo desconocido no puede conducir a la negación de llevar a cabo los cambios que el desarrollo personal exige, porque si así ocurre, se ejerce una suerte de violencia contra uno mismo.


Esta situación violenta resulta además gratuita, puesto que por más que se intente, nunca se va a poder volver al estado en que se encontraba antes. Otro factor que contribuye a empeorar las cosas es que todas las personas no maduren ni se desarrollen al mismo tiempo. Por causas genéticas y ambientales, cada persona tiene su ritmo y está lista para pasar de una etapa a otra de su vida en un momento determinado, que no tiene porqué coincidir con el de las personas que le rodean. Puede ocurrir que cuando se están sintiendo nuevas necesidades y viendo nuevos horizontes, los amigos o la pareja no entiendan qué es lo que está pasando, porque para ellos ese momento todavía no ha llegado.


Para poder cambiar nuestra situación tenemos que transformar nuestra conducta, y es preciso ser sincero con uno mismo para variar el rumbo. Podemos imaginar que se vacía la mochila con la que cargamos en el caminar de la vida, se quita aquello que pesa pero que no es necesario, y así se puede seguir caminando y se puede llenar de nuevo. Aprovechar las crisis significa revisar la vida:


· Cuando se trata de cambiar hábitos, es necesario distinguir entre lo que constituye parte de la estructura de nuestra personalidad (y, por lo tanto, difícilmente modificable) y lo que sí se puede cambiar.


· Quitar costumbres, vicios o manías siempre resulta penoso porque son conductas que se han incrustado de manera importante en nuestra manera de ser. Pero el esfuerzo del cambio siempre merece la pena.


· Seamos conscientes de que mientras no se produzcan los cambios, nos seguirán ocurriendo las misma cosas que hasta ahora.


· Uno de los factores más importantes para poder asumir la transformación es la sinceridad con uno mismo. Tiene que llegar un momento en que dejemos de lado la tendencia a autoengañarnos para no complicarnos la vida.


· Es preciso analizar cada una de las creencias que se han ido instalando en nuestra vida y determinar cuáles nos favorecen o perjudican.


· Es importante considerar la oportunidad de que otras personas -puede que profesionales- intervengan ayudándome en los procesos de cambio, no tanto dándonos consejos, sino ofreciéndose a ser espejos de nuestra propia persona para que cada uno se pueda examinar con mayor detenimiento para poder juzgar y actuar con más acierto.



Extraido de revista.consumer.es/salud





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miércoles, 12 de marzo de 2008

REFLEXIONES PARA BIEN VIVIR

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miércoles, 5 de marzo de 2008

NUESTRA REACCIÓN A LAS COSAS

"... conviene enfocar el trabajo en busca de los medios de actuación sobre las causas de nuestros estados negativos.


El primer paso en esta dirección, paso fundamental, es el comprender que el problema reside en nuestra reacción a las situaciones.


Nosotros creemos siempre que el problema consiste en que la situación externa es muy distinta a la que nos sería favorable o conveniente.


Estamos convencidos de que tenemos el problema debido a... (la situación X); quizá se trata de un problema económico, o de salud, o social, o familiar, o de lo que sea. En la medida en que yo crea que mi problema, que mi inseguridad, mi angustia, mi tensión o mi depresión, son consecuencia de la situación exterior, yo no podré resolver el problema.


Es cierto que existen unas situaciones externas que despiertan en mí el conflicto; pero mirándolo con más exigencia veremos que este factor externo es problema según como yo lo valoro y lo vivo, lo es en la medida en que yo reacciono ante él de una manera determinada. Nunca es la situación exterior en sí la que provoca mi estado negativo interior, sino el modo en que vivo la situación, según sea mi reacción ante ella.


En el trabajo interno es necesario darnos cuenta de que no nos enfrentamos realmente con problemas exteriores sino con problemas que del exterior se han instalado en el interior.


Hay una parte de mi mente que registra las cosas externas y es con esta parte de la mente con la que yo tengo el conflicto. No es con el exterior en sí mismo, no es con la persona A (o B, o C) en sí misma; es con mi imagen mental, con la valoración y significación que para mí tiene esa imagen, de la persona o la situación.


¿Cómo puedo yo influir en el problema? Si creo que el problema se resolverá sólo si la otra persona o la situación exterior cambian, estoy en un camino equivocado. Y esto es lo más frecuente; estamos tan hipnotizados con las imágenes y situaciones que percibimos del exterior, que creemos que solamente el cambio de las circunstancias externas podría ser la solución efectiva.


Extracto del libro "Personalidad y niveles superiores de conciencia"


Antonio Blay Fontcuberta. Editorial Índigo (1991)

UN CUENTO PARA REFLEXIONAR

"Una mujer soñó que entraba en una tienda recién inaugurada en la plaza del mercado y, para su sorpresa, descubrió que Dios se encontraba tras el mostrador.


«¿Qué vendes aquí?», le preguntó.


«Todo lo que tu corazón desee», respondió Dios.


Sin atreverse casi a creer lo que estaba oyendo, la mujer se decidió a pedir lo mejor que un ser humano podría desear:


«Deseo paz de espíritu, amor, felicidad, sabiduría y ausencia de todo temor», dijo.


Y luego, tras un instante de vacilación, añadió:


«No sólo para mí, sino para todo el mundo».


Dios se sonrió y dijo:


«Creo que no me has comprendido, aquí no vendemos frutos, únicamente vendemos semillas».

jueves, 28 de febrero de 2008

EL AMOR: ¿PLACER O DOLOR?




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a relación de pareja, quizás sea lo mas parecido a un regalo precioso. El amor compartido deleita, satisface, responsabiliza, es integrador, transformador.
Impulsa a desear conocer el secreto de la vida y a compartir el gozo de dar, de entregarse al otro hasta fundirse en alma y cuerpo. Amar desde la esencia del ser.


Pero ¿qué ocurre cuando ese amor generado dentro de tí es truncado por una falta de entendimiento, por una incapacidad para desarrollar todas las facetas personales que tu compañero/a necesita?
Dice Freud: “enamorarse linda siempre con lo anormal, siempre se acompaña de ceguera a la realidad, compulsividad, y constituye una transferencia de los objetos amorosos de la infancia.” El amor como fenómeno racional, como máximo logro de la madurez, no es, para Freud, materia de investigación, puesto que no tiene existencia real.
Porque amar se ama, se encuentra el amor cuando reconoces al ser amado, pero esto, que es una constitución de ingredientes varios, solamente puedes expresarlo cuando se reúnen todos los factores apropiados. (El arte de amar de Erich Fromm)
Uno pasa toda la vida preparándose para algo, a veces jamás ocurre, otras aparece la luz y esa espera fermenta, suena la campanilla y es ahí cuando impulsas todos los otoños de tu vida y los transformas en primavera.
Cuando te entregas, a veces es para toda la vida, otras en cambio, la entrega es el vacío, te amputan el corazón y el alma. Eres despedazado. La pena es como un valle dilatado y sinuoso. Entramos en una nueva fase, en una nueva pérdida. Se interrumpe tu vida, saboreas la hiel y el bienestar sentido es un factor del pasado. Te despojas de tí mismo. Apenas apareces.
Cuando enfrentas tu realidad y llegas al reconocimiento real y pleno de que por más vueltas que des, la desembocadura es la misma, de que por mucho que te empeñes en querer admitirlo, hay una desintegración dentro de ti, compartiendo tu vida con el ser que te mira y no te conoce, que dice amarte pero no comparte tu amor, que te aniquila, que te aparta para que retrocedas e interrumpas el curso natural de tu desarrollo. Vendes tu alma a cambio de que borren tu vida.
Cuando llegas a sentirte aniquilado es cuando debe surgir el planteamiento de reconversión hacia uno mismo.
El clima constante de no aceptación de tu individualidad, al igual que la falta de amor y comprensión, provocan retraimiento en el sentir.
Una vez tomada la decisión correcta, dominando el único valor que tenemos, nuestra propia vida, nos encontramos que en ella hay mucha muerte, porque en toda pérdida se muere algo o mucho de nosotros mismos.
Que a veces buscamos la vida y encontramos la muerte, pero que ésta, inexorablemente nos llama, porque para nosotros es la vida, es una tarea irrenunciable. Te enfrentas a la muerte para ir junto a la vida y encuentras a la vida al lado de la muerte. La reconoces, claro que sí, y la eliges. Quizás la vida y la muerte sean una misma cosa. Se vive para morir y se muere para vivir.
El amor no compartido es un grito desgarrador, una selva llena de peligros que a veces señala el camino del infierno entre ruidos infectos y penas merecidas.Pero uno no hace tratos con el mundo cuando éste quiere excluirlo de la oportunidad de salvarse por sí mismo.
Si perseguimos objetivos y reconocemos las raíces que han conformado nuestra personalidad, nos daremos cuenta que la verdadera felicidad no merece ser castigada, es decir, un amor compartido no es un eslabón de sufrimientos y cadenas.
Un amor compartido es generoso, espiritual. Los eventos exteriores no desvían al amor, muy al contrario, los une.
Cuando te reconoces es cuando inicias la etapa de distinguir claramente aquello que siempre caminó junto a ti, de aquello que te desvió de tu camino. Ahí es cuando comienza el proceso interno de crecer. Ahí es donde está la vida.

“En algún punto entre los extremos de vivir una vida de
mentiras vitales y una vida de simples verdades se encuentra
el mejor camino de la supervivencia y la cordura.” (Daniel Goleman)



Por todo lo expuesto anteriormente, terminaré escribiendo una frase que dice así:

Te amo aunque eso no tiene nada que ver contigo.



GLORIA S. CONESA ALBALADEJO. Orientadora Familiar y articulista de la página TERAPIA Y FAMILIA.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Carta de un hijo a todos los padres del mundo



esde aquí queremos hacernos eco de un texto que desde hace tiempo circula en educación como mensaje hacia los educadores, los adultos y en concreto hacia los padres. Se trata de un texto lleno de contenido en valores y de mucha filosofía. Se ha convertido, podríamos decir en un emblema o himno al respeto de las personas y más concretamente, de los niños.



Es un texto anónimo que seguro lo han leído alguna vez, que no ha pasado desapercibido para los padres, pero que por un motivo u otro, no le hemos dado la importancia que claramente tiene. Realmente merece la pena guardarlo, reflexionar ayudados por su contenido. Llega a ser, podríamos afirmar, los mandamientos del padre.



En nuestra página TERAPIA Y FAMILIA no queremos que falte este texto y aprovechamos para ofrecerlo con la seguridad que su lectura motivará un momento de reflexión, de diálogo y, lo que es más importante, de cambio de actitudes en el comportamiento hacia los hijos. Estamos seguros que les gustará.




"CARTA DE UN HIJO A TODOS LOS PADRES DEL MUNDO"



No me grites


Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a gritar a mí también y yo no quiero hacerlo.



Trátame con amabilidad y cordialidad igual que a tus amigos.
Que seamos familia no significa que no podamos ser amigos.



Si hago algo malo, no me preguntes por qué lo hice
A veces, ni yo mismo lo sé.



No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti (aunque sea para sacarte de un apuro). Haces que pierda la fe en lo que dices y me siento mal.



Cuando te equivoques en algo, admítelo.
Mejorará mi opinión de ti y me enseñarás a admitir también mis errores.



No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos.
Si me haces parecer mejor que los demás, alguien va a sufrir (y si me haces parecer peor, seré yo quién sufra).



Déjame valerme por mí mismo.
Si tú lo haces todo por mí, yo no podré aprender.



No me des siempre órdenes.
Si en vez de ordenarme hacer algo, me lo pidieras, lo haría más rápido y más a gusto.



No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.
Decide y mantén esa posición.



Cumple las promesas, buenas o malas.
Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.



Trata de comprenderme y ayudarme.
Cuando te cuente un problema no me digas: "eso no tiene importancia..." porque para mí sí la tiene.



No me digas que haga algo que tú no haces.
Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.



No me des todo lo que te pido.
A veces, sólo pido para ver cuánto puedo recibir.



Quiéreme y dímelo.
A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.




Extraído de www.cnice.mec.es/padres/orientacion_familiar/

jueves, 21 de febrero de 2008

"MÁS DE LO MISMO"

El fenómeno "más de lo mismo" es un típico ejemplo de Cambio-1. Consiste en aplicar reiteradamente el mismo intento de solución, a pesar de no obtener los resultados deseables, en vez de cuestionarse la conducta que uno aplica para la solución del problema, el individuo parte de la premisa mental de que esa conducta es la correcta, y la justificación que se da al hecho de no obtener el resultado deseable es que "no la aplica con la suficiente intensidad".



Multitud de casos ejemplifican este tipo de fenómeno. Así, cuando una esposa exige que su marido sea más comunicativo con ella y no lo consigue, en vez de abandonar esa conducta de exigencia, lo que hace es incrementarla en intensidad, suponiendo que mientras "más insista" más cerca estará de conseguirlo. Lo que ocurre es que mientras "más" le presiona ella "más" se cierra él, apareciendo un segundo problema, el que ahora su marido no sólo es poco comunicativo sino que se muestra despreciativo y rechazante. Es la "solución aplicada" lo que crea el problema.



Pongamos ahora para ilustrar mejor esto otro ejemplo:


Unos padres consideran que la relación entre ellos y su hijo adolescente debería ser "fluida y armoniosa ". Sí observan que el hijo va a la suya y se muestra algo arisco/a - cosa normal en la adolescencia - considerarán que tiene un problema psicológico, al punto de pretender que se abra con ellos. Mientras más se cierra el chico y se muestra agresivo por esa intromisión en su intimidad, más ellos considerarán que tiene un problema psicológico y más presionarán para buscar tratamiento.



Esto nos lleva a establecer un clara diferencia entre lo que son "dificultades y problemas". Por DIFICULTADES nos referiremos a un estado de cosas indeseables que, o bien puede resolverse mediante algún acto de sentido común y para el cual no se precisan capacidades especiales para resolver problemas, o bien, con mayor frecuencia, a una situación de la vida, indeseable pero por lo general bastante corriente, y con respecto a la cual no existe solución conocida y que hay que saber sencillamente conllevar, al menos durante cierto tiempo.



Cuando hablamos de PROBLEMAS nos referimos a callejones sin salida, situaciones al parecer insolubles, crisis, etc., "creados y mantenidos" al enfocar mal las dificultades.


(Extraido de los apuntes del Profesor Luis Cibanal en http://perso.wanadoo.es/nicanorap/progr-asignat_terap_famil.htm)

martes, 19 de febrero de 2008

LA FAMILIA PATOLOGICA Y EL TERAPEUTA

Una familia patológica en sus relaciones es aquella que frente a las tensiones incrementa la rigidez de sus pautas y sus límites transaccionales.


Normalmente la familia, como conjunto en interación, opera a través de pautas que requieren transacciones entre sus miembros y se basa en los mecanismos homeostáticos, de equilibrio, ofreciendo resistencia al cambio. Es decir, constantemente intenta adaptarse al estrés que surge ante los cambios de sus integrantes y sus demandas, con el objetivo de llevar una continuidad que la mantenga unida a la vez que intenta hacer posible su reestructuración.


Es posible que sola, en ocasiones, la familia no tenga la capacidad de llegar a adaptarse a esos cambios que le otorguen el equilibrio necesario para continuar estando en la normalidad subjetiva, hecho éste que debería obligar a la participación de un terapeuta familiar que, con otra perspectiva, pudiera ofrecer un mapa de la familia para señalar y detectar qué pautas pueden ofrecerse de forma operativa y cuáles están imposibilitando las relaciones entre sus componentes. Con esta participación se señalarán las adecuadas pautas transaccionales y el establecimiento de los nuevos límites y normas a reestructurar por los subsistemas que componen el núcleo familiar.


En las interacciones se observarán las incongruencias entre lo digital y lo analógico, los dobles vínculos, las descalificaciones...,así como la propia impregnación del terapeuta por el clima emocional.


En nuestro quehacer profesional y habiendo llegado al punto de formar parte del grupo en tratamiento, no hemos de olvidar los principios importantes en los que nos basamos para hacer de nuestra intervención una verdadera relación de ayuda. Estos principios debemos tenerlos presentes en nuestras actuaciones para no desvirtuar en ningún momento la misión real que tenemos:


-Es crucial intervenir respetando a las personas y al sistema familiar.


-Entrar en la familia sólo hasta donde ellos quieran.


-Adecuar nuestro vocabulario y lenguajes al nivel sociocultural de la familia.


-Nuestra actitud ha de ser neutral (no fría) ante todos los miembros en tratamiento, ya que puede sernos difícil no identificarnos con alguno de los problemas, pero será complicado salir de la posición ante una alianza y/o coalición con algún miembro de cualquier subsistema.


-Empatía sí, simpatía no.


Está claro, pues, que debemos mantener la adecuada distancia terapéutica para ser en verdad de ayuda y no realizar intervenciones como, además de lo expuesto, por ejemplo dar demasiadas prescripciones, hacer muchas interrupciones, mantener a la familia distante o establecer pautas imposibles o inalcanzables.

miércoles, 16 de enero de 2008

REALIDAD SOCIAL DE LA FAMILIA


NO DE LOS CAMBIOS FUNDAMENTALES ES EL MISMO CONCEPTO DE FAMILIA. YA NO SE CIRCUNSCRIBE SOLAMENTE A LA UNION DE UN HOMBRE Y UNA MUJER PARA CREAR VIDA Y SUS MIEMBROS NO TIENEN NECESARIAMENTE QUE TENER VÍNCULOS DE SANGRE.



LA REALIDAD SOCIAL ES MUY DISTINTA.



Hablar de familia en la actualidad nos lleva a hablar de diversidad. Más allá del casi obligado plural con que debemos referirnos a la institución familiar, es cierto que las definiciones de familia, por más variadas que sean, descansan hoy en la relación interindividual, dando la idea de que la familia es ante todo un proyecto relacional que no hace referencia necesariamente a lazos de sangre. Precisamente Schaffer (1990 en Isabel Solé i Gallart, 1998) señala que la naturaleza de las relaciones interpersonales son el factor clave del desarrollo del niño en la familia, más incluso que la propia estructura familiar.


Esto es precisamente lo que queremos rescatar en nuestra intervención: la naturaleza de la relación interpersonal como factor clave del desarrollo del niño en la familia. La familia sigue siendo, a pesar de los ataques y dudas que se ciernen sobre ella, el nudo esencial de la constitución de la personalidad de los niños. Prácticamente todas las definiciones, más allá desde donde se posicionen para estudiar a la familia, hacen referencia a los factores comunes: habitación común, descendencia común, mismo techo, mismo apellido, mismos padres, mismo grupo, misma historia.


Podríamos decir que dos aspectos fundamentales marcan a la familia de hoy: es el niño que la define, ya sea por su ausencia o por su presencia. Por otro lado, la historia de las personas dentro de las familias no es tan lineal como antaño: el ciclo de vida familiar no es tan previsible, y una misma persona puede pasar por muy diferentes etapas de su vida en cuanto a la familia: celibato, pareja, familia monoparental, familia compuesta, etc.


Por otro lado, la familia se ve amenazada en lo que tiene de más fundamental: dar a sus miembros la identidad de base suficientemente reaseguradora para afrontar los acontecimientos de la vida. La familia antes tomaba a cargo dimensiones muy particulares de la experiencia humana: tiempo de vida, de aprendizaje, de educación, de reproducción y ahora está cediendo algunas de estas funciones a otras instituciones.


De todos modos, y con variantes respecto a etapas anteriores, la familia es claramente el primer contexto de aprendizaje para las personas, en este sentido, es importante aclarar que en su seno aprenden no sólo los niños sino también los adultos. En la familia se ofrece cuidado y protección a los niños, asegurando su subsistencia en condiciones dignas. También ella contribuye a la socialización de los hijos en relación a los valores socialmente aceptados.


Las familias acompañan la evolución de los niños, en el proceso de escolarización, que es la vía excelente para ir penetrando en otros ámbitos sociales diferentes a la familia. Esta, a través de estas funciones apunta a educar a los niños para que puedan ser autónomos, emocionalmente equilibrados, capaces de establecer vínculos afectivos satisfactorios.


En esta intervención haremos expresa referencia a la que anotamos como segunda función básica de la familia, esto es, la función socializadora, que conecta al niño con los valores socialmente aceptados. La enculturación como así ha dado en llamarse consiste en la transmisión de representaciones y valores colectivos, indispensables para el desarrollo y la adaptación de los niños.


Partimos de que los valores, las reglas, los ritos familiares están al servicio de la estabilidad familiar, funcionan como sello de identidad para las distintas familias, están al servicio del sentido de pertenencia. Por otro lado, existen fuerzas internas y externas, como el proceso evolutivo de los miembros de una familia, los conflictos, las crisis que funcionan como agentes de cambio. Del equilibrio entre ambas fuerzas resultará el sano crecimiento de la familia.


Desde una perspectiva evolutivo-educativa, podemos decir que la familia supone:

· un proyecto vital de existencia en común con un proyecto educativo compartido, donde hay un fuerte compromiso emocional,


· un contexto de desarrollo tanto para los hijos como para los padres y abuelos,


· un escenario de encuentro intergeneracional,


· una red de apoyo para las transiciones y las crisis.


Desde esta perspectiva, la familia aparece como el mejor contexto para acompañar a la persona para transitar los cambios que implica necesariamente la vida.


En cuanto al proyecto educativo familiar es en general de orden implícito, se trata de un contrato familiar donde se "inscribe" la forma en que se organizan las familias, como se dividen las tareas, qué expectativas se tienen de los miembros de la familia. Los valores, actitudes y expectativas que de esta forma se transmiten constituyen lo que algunos autores (Cremin, 1976; Bloom, 1981) han llamado "currículum del hogar". Este currículum del hogar no está escrito -a diferencia del escolar- pero cuenta con objetivos, contenidos, "metodologías" que determinan la seña de identidad de cada familia, y contribuyen a generar aprendizajes en sus miembros . Las familias se diferencian entonces no sólo por los contenidos sino también en los estilos con que transmiten estos contenidos (Martínez, 1996).



martes, 8 de enero de 2008

PAUTAS PARA ENFOCAR LA SEPARACION O DIVORCIO


n un anterior artículo, a raíz de una charla que realizamos en una de las escuelas con las que colaboramos frecuentemente, hablábamos de como debíamos enfocar la separación a nuestr@s hij@s para que el impacto inicial fuera más llevadero. No obstante, está claro que el proceso no acaba aquí sino que una nueva vida empieza y que por muy bien que hayamos hecho los primeros pasos no debemos descuidar lo que irá aconteciendo en el futuro. En este sentido indicamos a continuación aquellos aspectos básicos que deben ser tenidos en cuenta:



En primer lugar, los ACUERDOS SIEMPRE SE HAN DE RESPETAR, especialmente los relativos al régimen de visitas, puesto que sino pueden suponer cierta sensación o sentimiento de abandono. Es bueno que el padre o madre custodio se muestre un tanto flexible en las visitas que puede realizar la otra parte, ya que l@s hij@s tienen necesidad de ver a aquella figura que ya no está en casa.


Se ha de procurar mantener el máximo de ESTABILIDAD en la vida cotidiana de l@s hij@s en relación al domicilio, la escuela, el entorno, los horarios, hábitos y demás. Primero hemos de dar tiempo a que se adapten a la nueva situación, pueden tardar más de un año y progresivamente ya iremos introduciendo cambios, siempre anticipándolos convenientemente.


Debemos intentar NO HABLAR MAL de la otra figura parental, ya sea enfrente él o ella con otra persona o bien directamente con ell@s. Debemos tener en cuenta que para ell@s es como si hablasemos mal de una parte suya, de alguién a quien quieren mucho aunque les haya hecho daño a la otra figura. Este aspecto, así como el resto de dificultades, ocurren especialmente en los casos de separación por infidelidades en las que las relaciones entre los progenitores se vuelven más difíciles.



Se debe procurar establecer unas PAUTAS COMUNES en relación a la educación del hij@, puesto que ambos deben querer lo mejor para él y ella, en este sentido conviene tomar especial atención a:


Escuela


Exigencia y normativa


Rutinas


Aspectos de tipo material


En ocasiones respetar este último punto puede resultar difícil para el padre no custodio, puesto que pueden pasar poco tiempo con ell@s y es posible que prefieran no entrar en temas de exigéncia, no obstante deben de tener en cuenta que sus hijos necesitan la misma uniformidad de criterio que el resto de niñ@s, para desarrollarse personalmente de forma adecuada.



Buscar el ACUERDO en todas las DECISIONES IMPORTANTES para el niñ@.


El punto más importante recae en el hecho de que LOS HIJOS NUNCA DEBEN SER UN ELEMENTO DE LUCHA entre los padres. Conviene tener en cuenta que este aspecto es el más desestabilizador para ell@s, ya que los pone en una disyuntiva muy difícil de resolver, para la cual ningún niño se encuentra preparado. Las disputas las deben resolver los padres entre ellos y no tienen porque envolver a los hij@s, ya que las consecuencias psicológicas para los ell@s son terribles, entrando en una inestabilidad emocional muy difícil de resolver.


En los casos en los que es más complejo llegar a una situación de acuerdo, nosotros acostumbramos a recomendar mediación familiar como una posible ayuda a un acercamiento de posiciones, aunque depende mucho de la predisposición de los padres y de que entiendan que sus hij@s no tienen que pagar sus platos rotos y tienen derecho a crecer en un entorno de respeto y con unas relaciones afectivas positivas con su padre y su madre.



MARC GINER LLENAS. Psicopedagogo y Logopeda. Colaborador de la Página Terapia y Familia.

lunes, 7 de enero de 2008

NIVELES Y APLICACIONES DE LA ORIENTACION FAMILIAR

(notas sobre el trabajo del Dr. José Luis Castellanos Delgado, Psicólogo adscrito al plan DGAS del Ministerio de Asuntos Sociales)

El profesor J. A. Ríos González define la orientación familiar como «el conjunto de técnicas encaminadas a fortalecer las capacidades, evidentes y las latentes, que tienen como objetivo el fortalecimiento de los vínculos que unen a los miembros de un mismo sistema familiar, con el fin de que resulten sanos, eficaces y capaces de estimular el progreso personal de los miembros y de todo el contexto emocional que los acoge» (Ríos González, 1984).


De esta forma vemos que la función de la Orientación Familiar (OF) incluye la promoción de una calidad óptima de interacción entre los seres humanos y los aspectos evolutivamente importantes de sus entornos físicos, sociales y psicológicos (Blocher y Biggs, 1986). Se trata de potenciar procesos evolutivos de la familia y ayudar a las personas a superar sus dificultades con el fin de prevenir trastornos psicosociales más graves. De esta forma, la función de la OF es claramente una función preventiva de desórdenes posteriores.


Las funciones de la OF, pues, son amplias y ambiguas. Se acercan a todos los problemas que pueden plantearse a una familia y por extensión a los miembros que la componen.


En general, se reconocen los siguientes niveles en la OF:


a) Nivel informativo, en el sentido de favorecer una mejor comprensión del medio y de los recursos sociales a disposición de la familia.


b) Nivel educativo, proporcionando a los padres los medios necesarios para un desarrollo integral de sus funciones educativas.


c) Nivel de asesoramiento o preparación ante las distintas fases o situaciones por las que pasan las familias.


d) Nivel de tratamiento y solución de conflictos. En este nivel el fin es la superación de los dinamismos disfuncionales de las familias, haciendo posible su progreso y su adaptación al medio. Este nivel es específicamente terapéutico.


En este marco se reconocen tres grandes tipos de actividades o programas dentro de la OF:


a) Asesoramiento familiar (consulting) en las diferentes etapas del ciclo vital.


Formación de una familia, adaptación a los cambios sociales que implican a las familias, apoyo en las distintas etapas que afectan a los hijos, etc.


b) Asesoramiento en situaciones de crisis:


Mediación en procesos de separación y divorcio. Intervención de apoyo en familias disfuncionales con violencia familiar, disminuidos, internamientos, etc.


c) Asesoramiento para la intervención en ciertos colectivos.



Veamos, por último, algunas de las posibles aplicaciones de la OF:


• Mediación entre cónyuges separados, usando técnicas estructuradas de negociación y búsqueda de acuerdos en los diferentes niveles. Minimización de los efectos de la separación de los hijos.


• Explorar y comprender problemas explícitos del matrimonio, como estrés, ante la jubilación o diferencias generacionales.


• Instrumento de estabilidad matrimonial.


• Asesoramiento familiar ante situaciones de fracaso escolar de los hijos.


• Asesoramiento como alternativa al internamiento de menores o adolescentes.


• Vehículo de integración social de familiares más desestructuradas o desarraigadas.


• Ausencia de uno de los padres.


• Organización doméstica.


• Relaciones con la comunidad.



Recomendaciones internacionales


El Consejo de Europa ha recogido en diversas recomendaciones la necesidad de este tipo de servicios.


En su documento de 2-9-1974, CE/SOC (74)16, recomienda a los estados miembros el establecimiento de centros de Orientación Familiar y de las Organizaciones de Orientadores Familiares, que deberán estar oportunamente financiados por el Estado.


En la recomendación R(80)12 sobre organismos del consejo conyugal y familiar, el Consejo de Europa reconoce la diversidad de modelos en los países europeos y constata que deben ser organismos abiertos a cubrir los problemas personales íntimos de las personas. Estos centros deben ser accesibles para todos, cuidando una información veraz y especialmente ofertados a parejas, personas divorciadas, separadas, padres solos, solteros y jóvenes.


Así como «podrán desarrollar un trabajo de información y educación en los casos apropiados, educación sexual, grupos de discusión, cursos sobre dinámica de parejas y sesiones de información sobre las relaciones padres-hijos». El Consejo de Europa reconoce las condiciones de información y actitud de los «consejeros», pero no delimita su categoría profesional.


En Europa los servicios de OF han tenido una gran difusión desde la segunda guerra mundial. Cada país ha seguido su modelo de financiación y desarrollo, aunque en general la iniciativa parte de entidades privadas que luego son subvencionadas con fondos del Estado. Estos centros gozan de gran prestigio en países como Inglaterra, Bélgica o Italia.

lunes, 10 de diciembre de 2007

LA FORMA DE COMUNICAR, DE DECIR

Si en algo debe especializarse el Orientador Familiar, si algo debe conocer por encima de otras cosas, es cómo reestructurar los canales de comunicación. Hemos observado infinidad de veces que la COMUNICACIÓN, o más bien, la carencia de ella, es el principio de los grandes problemas del individuo, de la pareja, de la relaciones paterno-filiales, etc. Cómo comunicarse, la forma de hacerlo y el uso del pensamiento y las emociones de forma adecuados, tal vez sean el quid de la cuestión.



Quiero pasar a relatarles una breve historia, de autor desconocido, que puede ilustrar esta aseveración. Saquen sus propias conclusiones.



“Un sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretara su sueño.



- ¡Qué desgracia, Mi Señor! -exclamó el sabio-, cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.



- ¡Qué insolencia! -gritó el sultán enfurecido-, ¿cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!



Llamó a su guardia y ordenó que le dieran al sabio cien latigazos.



Más tarde, el sultán dispuso que le trajesen a otro sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al sultán con atención, le dijo:



- ¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.



Se iluminó el semblante del sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran al sabio cien monedas de oro.



Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:



- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo porqué al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.



- Recuerda bien, amigo mío -respondió el segundo sabio- que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.



De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.



La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.

jueves, 29 de noviembre de 2007

LA PRACTICA DE LA MALA EDUCACION


veces por desconocimiento o falta de tiempo cometemos una serie de errores educativos que más tarde nos pasarán factura como padres y madres, no obstante, lo que resulta más importante es que incidirán en el desarrollo personal de nuestro hijo, ya que provocaremos que llegue a unas malas conclusiones o errores cognitivos, que le harán ver las relaciones de una forma diferente a como la mayoría de las personas las ven. Esto no sucede por otro motivo que no sea que el papel de los padres y madres es y será siempre el más importante en el desarrollo de sus hijos.
Ante esto, aquí os presento una serie de situaciones que se dan y que las podemos considerar unas malas prácticas educativas y que conviene evitar; aquí van unas cuantas:


1. Comprarle todo aquello que nos pida.


2. Darle siempre la razón cuando tenga un problema.


3. Dejarle que hable mal, tod@s sus amig@s lo hacen.


4. Ponerle un televisor y/o un ordenador en su habitación (con acceso ilimitado a internet por supuesto y si puede ser con la play station)


5. Avergonzarnos cuando tiene una rabieta.


6. No darle abrazos ni besos, ni decirle lo importante que es para nosotros.


7. No exigirle en relación a la escuela ni en las tareas de la escuela.


8. No castigarle ni llamarle la atención sobre su conducta nunca.


9. Castigarle cada día.


10. Que la madre le diga que no a una cosa y el padre la consienta o viceversa.


11. Chillarle o estresarnos cada día para que haga lo que le exigimos.


12. No jugar ni hablar tranquilamente nunca con él o ella.


13. No establecer ni unos horarios ni unas reglas del juego mínimas.


14. No pedirle que colabore con la casa en las cosas que están a su alcance.


15. Permitirle las mismas cosas que a sus hermanos mayores, o prohibirles a estos porque sino el pequeño se enfada o hace una rabieta.


16. No enseñarle unas normas y/o valores, sean del tipo que sean.


17. Creer que nuestr@ hij@ siempre nos miente: acabará haciéndolo.


18. Creer que nuestro hijo es malo: acabará siéndolo.


19. No hacer lo que les decimos a ellos que deben hacer ( No predicar con el ejemplo).


Puede parecer mentira pero a veces no nos damos cuenta y podemos estar haciendo alguna de estas conductas "educativas", las cuales evidentemente resultan malos amigos de cara al buen desarrollo y equilibrio emocional de l@s niñ@s. Es importante tener en cuenta que estos ejemplos no nos los inventamos, sino que se desprenden de diferentes trabajos que hemos realizado con familias.



MARC GINER LLENAS. Psicopedagogo y Logopeda.

viernes, 16 de noviembre de 2007

PROGRAMA DE RADIO

¡Por fin hemos conseguido un programa de Radio! Gracias a la sensibilización sobre los temas acerca de la problemática de las Relaciones dentro de la familia por parte de la dirección de ONDA RADIO MURCIA, en el 107.2 de la FM, estamos colaborando y haciendo un programa sobre los diversos tipos de relaciones que se dan en los ciclos evolutivos de la pareja y la familia. Es un gran paso para dar a conocer la ORIENTACIÓN FAMILIAR y cómo intentar abordar las distintas áreas conflictivas que vivimos de forma cotidiana en nuestros hogares.


Este programa se realiza los Viernes a las 20 horas. Desde aquí queremos agradecer a ONDA RADIO MURCIA su gran trabajo y su gran profesionalidad en el tratamiento de los temas que les proponemos y que al mismo tiempo los oyentes van solicitando. Ya llevamos un mes en antena. Estamos a vuestra disposición a través de nuestra página, como siempre, y ahora a través de la radio y nuestro Gabinete.



JUAN JOSÉ LÓPEZ NICOLÁS. Orientador Familiar y Presidente de la Asociación CONVIVENCIA FAMILIAR. Colaborador de Onda Radio Murcia en temas de Familia. (107.2 de la FM)

lunes, 5 de noviembre de 2007

TERAPIA EN EL AMBITO INDIVIDUAL Y FAMILIAR

La Terapia de familia es un concepto global de procesos sociales y psicoterapéuticos cuyo objetivo es tratar problemas de comunicación familiar y desajustes emocionales dentro de la familia. La comunicación problemática intrafamiliar está considerada como una de las causas más frecuentes de problemas psíquicos y especialmente de desviación de conducta en los niños. Creo que es preciso hacer notar que la palabra “terapia”, aquí no la concebimos como “curación, sanación, administración de fármacos”, sino como la adquisición de los recursos apropiados que te posibilitan la percepción, la interiorización de la necesidad de efectuar un cambio.



Al igual que en las demás terapias, en la de familia, resulta decisivo para el éxito final, establecer al comienzo un diagnóstico cuidadoso. El objetivo es mejorar la estructura de comunicación y el ambiente emocional. Los conflictos entre hermanos son uno de los principales problemas familiares y a menudo los padres no logran entender sus causas, por lo que no cabe esperar gran ayuda por su parte para la resolución. Al contrario, la situación familiar puede empeorar por reacciones inadecuadas frente a las rivalidades entre hermanos, dando lugar al agravamiento de los problemas e incluso a la aparición de conflictos entre los padres.



Por lo tanto, resulta fundamental analizar en primer lugar la situación de la familia. Es importante que todos sus miembros tengan la oportunidad de presentar sus expectativas a los demás, comentar sus experiencias emocionales conflictivas y expresar su concepto de convivencia positiva.


Bajo la dirección experta del terapeuta familiar, éste puede intentar crear un ambiente familiar abierto desde el punto de vista de la comunicación y positivo desde el punto de vista emocional, en el que resulte posible entender y solucionar los posibles conflictos.



Un pionero en estas lides fue Alfred Adler, que trabajó con familias enteras durante la década de 1930, pero hasta veinte años después los psicoterapeutas no empezaron a tratar a las familias. Aquellos pioneros, y sus sucesores, trabajaban desde el supuesto de que las relaciones familiares cotidianas se ven afectadas por los problemas psíquicos de cualquiera de sus miembros. En vez de explorar los conflictos internos de los individuos, los terapeutas de familia intentan promover interacciones entre sus componentes, logrando así el bienestar de cada uno de ellos. Hay personas que aún prefieren “desahogarse” con un amigo que acudir a un orientador, ya que los consejos que pueden recibir están llevados por el cariño y desde el cariño ( o no ), lugar desde el que es muy cómodo estar.


La Orientación familiar, la terapia, se diferencia de la ayuda informal que una persona puede prestar a otra en, al menos, dos aspectos: el primero, en que la controla un terapeuta, formado y autorizado para ello, lo que supone una sanción cultural que le otorga una autoridad; el segundo es que se apoya en teorías científicas que han estudiado el origen de las disfunciones y la forma de aliviar sus consecuencias. Precisamente porque la comunicación es fundamental en la mayoría de las formas de terapia, la relación que se establece entre el terapeuta y el paciente es mucho más importante que en otras relaciones. La personalidad del terapeuta influye en el paciente y puede ser utilizada de modo deliberado para conseguir determinados objetivos terapéuticos.



CARL ROGERS.-



Carl Rogers desarrolló una nueva forma de psicoterapia centrada en el paciente. Según Rogers, cada persona tiene las capacidades para comprenderse a sí mismo y resolver sus problemas. Los terapeutas muestran empatía con el paciente y una sincera preocupación por lo que le sucede, con el fin de que éste revele sus verdaderos sentimientos sin miedo a ser juzgado.



La más clásica de las terapias humanistas es la psicoterapia centrada en el paciente. El psicólogo estadounidense Carl Rogers sostenía que los individuos, así como todos los seres vivos, están dirigidos por una tendencia innata a sobrevivir y reafirmarse que les lleva al desarrollo personal, a la madurez y al enriquecimiento vital. Cada persona tiene capacidad para el autoconocimiento y el cambio constructivo que la acción del terapeuta, que deberá reunir una serie de cualidades personales esenciales, ayudará a descubrir.



Rogers daba así más importancia a las actitudes del terapeuta que a su capacidad o a su preparación técnica. Utilizaba el término ‘cliente’ en vez de paciente para subrayar que su método de tratamiento no era manipulador ni médico, sino que se basaba en la comprensión adecuada y sensible de sus experiencias y necesidades. La segunda cualidad importante del terapeuta es la aceptación incondicional positiva, que se abstiene de juzgar lo que el paciente dice o relata. La autenticidad o ausencia de simulación era la tercera cualidad que él consideraba esencial.



Rogers describió el proceso del tratamiento como la reciprocidad entre las actitudes del cliente y del terapeuta. Precisamente porque el terapeuta escucha de forma incondicional, el cliente aprende a escuchar incluso los pensamientos que más teme, hasta alcanzar un estado de autoaceptación donde es posible el cambio y el desarrollo.



TERAPIA DE LA GESTALT.-



La terapia de la Gestalt, otro enfoque humanista, fue desarrollada por el psicoanalista alemán Frederick (Fritz) S. Perls. Según Perls, la civilización moderna conduce de forma inevitable a la neurosis, ya que obliga a las personas a reprimir sus deseos naturales y, por tanto, los frustra en su tendencia innata a adaptarse biológica y psicológicamente a su entorno. En consecuencia, aparece la ansiedad neurótica. Ajeno a la tradición psicoanalítica, Perls sostenía que el descubrimiento intelectual de lo que al paciente le está sucediendo es insuficiente para curar el trastorno, por lo que elaboró ejercicios específicos pensados para mejorar la conciencia de la persona sobre su emoción, estado físico y necesidades reprimidas, a través de estímulos físicos y psicológicos del ambiente. La terapia gestaltista se lleva a cabo con individuos y con grupos, por lo general en sesiones semanales, durante dos años.



ENFOQUE COGNITIVO.-


Recientemente, los terapeutas de conducta han empezado a prestar más atención a la influencia del pensamiento en la conducta, espoleados por el ejemplo del psicólogo canadiense Albert Bandura. Las terapias de conducta cognitivas emplean este enfoque para cambiar ideas y hábitos intelectuales que al parecer son la causa del malestar del paciente.


Otros enfoques cognitivos similares han sido diseñados por los terapeutas que, formados en el psicoanálisis, estaban algo decepcionados de sus teorías y sus técnicas. La más antigua de estas aproximaciones es la terapia racional-emotiva del psicólogo estadounidense Albert Ellis, que parte de considerar las creencias irracionales y el modo ilógico de pensar como causas de los trastornos emocionales. Su tratamiento consiste en que el paciente se enfrente a su irracionalidad, animándolo a trabajar vigilando ese modo irracional de pensar para sustituirlo por pensamientos y emociones más coherentes.

martes, 23 de octubre de 2007

FILOSOFIA DE VIDA: REFLEXIÓN


n profesor, delante de sus alumnos de la clase de filosofía, sin decir ni una palabra, cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo con pelotas de golf.



Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes lo observaron y estuvieron de acuerdo en decir que sí: ESTABA LLENO.



El profesor cogió una caja llena de perdigones y los vació dentro del bote. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf.



El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el bote estaba lleno, y ellos volvieron a contestar que sí.



Después el profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del bote.



Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor volvió a preguntar de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un sí unánime.



El profesor, rápidamente añadió dos cervezas al contenido del bote y efectivamente, el líquido llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les dijo:



"Quiero que os fijéis que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y nada mas nos quedasen estas, vuestras vidas aún estarían llenas.



Los perdigones son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche...



La arena es el resto de las pequeñas cosas.



Si primero pusiéramos la arena en el bote, no habría espacio para los perdigones, ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes.



Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.



Juega con tus hijos, concédete tiempo para ir al médico, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o tu afición favorita, piensa en tí...



Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, para reparar la llave del agua.



Ocúpate primero de las “pelotas de golf”, de las cosas que realmente te importan.



Establece tus prioridades; el resto sólo es “arena".



Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó: Una cosa, profesor, ¿qué representan las cervezas?.



El profesor sonrío y le dijo: "¡Me encanta que me hagas esta pregunta!.La cerveza es para demostrar que aunque tu vida te parezca llena, siempre hay un lugar para dos cañas con un amigo o una amiga."

martes, 9 de octubre de 2007

lunes, 24 de septiembre de 2007

LA COMUNICACION: REMEDIO INFALIBLE (SÍNTESIS)

1. Es imposible no comunicar.


2. La comunicación no verbal.


3. La comunicación verbal.


4. Barreras de la comunicación.


5. Problemas de la comunicación.


6. Cómo mejorar la comunicación.


1. ES IMPOSIBLE NO COMUNICAR


De forma continua estamos emitiendo conductas. Nuestras conductas provocan en otros el efecto de un mensaje, de una comunicación. Incluso en aquellas ocasiones que elegimos " no comunicar", estamos transmitiendo a nuestro interlocutor lo que sentimos sin expresarlo.


La comunicación transmite una percepción personal del mundo. Lo que piensas, sientes o percibes sobre el entorno, los demás o sobre tí mismo, lo reflejas en tus palabras: estás comunicando.


La comunicación es un proceso de influencia MUTUA entre dos o más personas.



2. LA COMUNICACIÓN NO VERBAL


La comunicación no verbal se define por el "cómo se dice": gestos, expresiones faciales, movimientos corporales, el espacio que nos separa del otro... Comunicamos a través de la forma en que vestimos, en como nos mostramos -alegres o tristes-, en como nos sentamos, si miramos o no a la cara, si hablamos despacio o deprisa,... Todo ello son signos que permiten a la persona que nos escucha hacerse una idea de quiénes y cómo somos. Si aprendemos a observar, veremos cosas que los demás, tal vez, no sean capaz de ver; obtendremos una información añadida a la extraída de las meras palabras. ( Se aconseja profundizar sobre las técnicas de PNL -Programación Neurolingüística-)


3. LA COMUNICACIÓN VERBAL


A) ELEMENTOS DE LA COMUNICACION VERBAL


Comunicar es dar participación al otro de lo que uno piensa, cree, siente... Hay un EMISOR, que es quien tiene la responsabilidad en el proceso de la comunicación, un RECEPTOR y entre ellos se transmite un MENSAJE.


Se comunica a través de un CÓDIGO común. Para comunicar es necesario adaptar éste al receptor, a su nivel y características. Si pretendemos que suba a nuestro nivel perdemos desde el principio su atención.


El CANAL, medio a través del cual el mensaje llega al destinatario, y el RUIDO, que es todo aquello que impide que el mensaje llegue correctamente, es necesario cuidarlo.


B) EL PROCESO DE LA COMUNICACION


Para que el mensaje sea eficaz es necesario adaptarlo a quién lo escucha. Seguro que utilizas diferentes palabras para hablar con tus "colegas" que para hacerlo con tus padres o con un desconocido.


Comunicar es lanzar información (y recibir) dando en el blanco. El fin es cambiar conductas, no conocimientos. Para que la comunicación cambie las conductas, el mensaje debe de ser:


1º percibido


2º comprendido


3º aceptado


4º integrado



El mensaje es eficaz cuando es intenso, duradero y posee un tono afectivo positivo, agradable. El tono es agradable si el mensaje crea seguridad, simpatía, autonomía. El tono es desagradable si el mensaje genera inseguridad, hostilidad, dependencia. Es imprescindible para obtener eficacia y eficiencia por parte del Orientador, la particularidad que hace la integración del mensaje; lo que llamamos la interiorización, hecho que supone "llevarlo a las tripas" y tenerlo tan cerca que podamos madurarlo, analizarlo y hacerlo nuestro comportando un cambio en nuestra actitud, como cliente, al hacer uso de los recursos que pueden despertar en nuestro interior el pensamiento funcional hacia este nuevo mensaje que nos hace movernos hacia el equilibrio que andamos buscando.


4. BARRERAS DE LA COMUNICACIÓN


Las barreras de la comunicación son todas aquellas que interfieren en la captación del mensaje:


·CONCEPCION DE LA IDEA. Es de gran utilidad desarrollar la capacidad de síntesis, la habilidad para resumir en pocas palabras lo que queremos explicar.


·CODIFICACION O FORMULACION DE LAS PALABRAS. Utilizar un lenguaje amplio, pero adecuado al oyente.


·TRANSMISION. Rectificar defectos en la expresión (mala pronunciación, mala articulación) y revisar los medios de que nos valemos.


·RECEPCION.


- Si sometemos a la persona a mucha información, perdemos su atención.


- Verificar si las personas a las que nos dirigimos tienen deficiencias auditivas, visuales...


-Controlar factores externos como mal ambientación, ruido, incomodidad.


·DESCODIFICACION. Cada persona tiene esquemas mentales individuales. Estamos llenos de prejuicios.


·INTERPRETACION. Es la percepción subjetiva del mensaje. Cada uno interpreta cosas diferentes a partir de un mismo medio.


·ACEPTACION. Aunque la comunicación haya sido buena, si el receptor cree que no le conviene, no lo acepta. Los individuos tenemos resistencia a aceptar nuevas ideas, es la neofobia o manía a lo nuevo (MISONEISMO)



5. PROBLEMAS DE LA COMUNICACIÓN


En el proceso de la comunicación existe una perdida de información desde quien recibe y desde quien emite. Se piensa decir un 100%, se trasmite un 80 %, se recibe un 60%, se interpreta un 50 % y ¿cuánto de ésto aceptará y pondrá en práctica el receptor?


Los problemas fundamentales están en:


·NO DIJE TODO LO QUE QUERIA DECIR


- Prepara el mensaje


- Escribe los puntos fundamentales previamente


- Prevé las objeciones


- Prepara las contestaciones


·NO OYÓ TODO LO QUE DIJE


- Escoge las mejores condiciones físicas y psicológicas para realizar la comunicación.


- Acostumbra a volver atrás en caso de interrupción. Ayuda a retomar el hilo del mensaje.


·NO ESCUCHÓ TODO LO QUE DIJE


- Procuremos evaluar regularmente las comunicaciones no verbales del oyente (aburrimiento, despiste...)


- Cuidar nuestra expresión oral y los medios para captar atención.


- Hacer preguntas de control, de forma que el oyente tenga que explicar, resumir o dar alguna opinión sobre lo escuchado.


- Repetir la misma información de diferentes maneras para facilitar la creación de huellas de memoria.


·NO COMPRENDIÓ LO QUE DIJE


- Hablar el lenguaje del otro. Apoyar nuestra comunicación con medios técnicos que faciliten la comprensión.


·LO COMPRENDIÓ PERO NO LO ACEPTA


- Adaptar el mensaje a la personalidad del oyente.


·NO RETIENE TODO LO QUE ACEPTÓ


- Hacer resúmenes parciales.


- Realizar síntesis escritas.


- Recordar brevemente los puntos fundamentales que se trabajaron en la sesión anterior.



6. CÓMO MEJORAR LA COMUNICACIÓN


- Mantener el contacto ocular con el que habla.


- Indicar que se escucha diciendo "si" y afirmando con la cabeza.


- No expresar inicialmente el propio acuerdo o desacuerdo. Dejar hablar.


- Dejar pausas para animar al que habla a seguir haciéndolo.


- Resumir de vez en cuando lo que se escucha para comprobar si se ha comprendido o no.


- No menospreciar al que habla o su forma de hacerlo.


- Responder a los sentimientos que están detrás de las palabras. Mostrar que se comprende.


- Practicar la EMPATÍA. No podemos entender o comprender los sentimientos de otro sin ser capaces de ponernos en su lugar, en su propia piel, en su ambiente...pero sin perder la distancia terapéutica útil para poder ayudar. Si simpatizamos con el cliente nos aliaremos y perderemos la objetividad y la perspectiva adecuadas para ver el problema desde la distancia idónea desde la que podemos retroalimentar las situaciones y respuestas para que den los frutos que nos proponemos.


No podemos olvidar que nuestro objetivo prioritario es dotar de recursos a las personas que solicitan nuestra ayuda. No somos los consejeros que solucionan los problemas que se van presentando a cada cual, sino que somos los que intentamos dotar de estrategias a las personas para que puedan solventar sus problemas actuales así como los futuros y los que surjan en cada ciclo vital en el que se presente una crisis. (“No me des pescados para comer, enséñame a pescar y comeré siempre que quiera”)



JUAN JOSÉ LÓPEZ NICOLÁS. Orientador Familiar.

lunes, 17 de septiembre de 2007

PROPUESTA DEL CÓDIGO ÉTICO DE LA PRACTICA DE LA ORIENTACION FAMILIAR

PROPUESTA DE CÓDIGO DE ÉTICA DE LA PRÁCTICA DE LA ORIENTACIÓN FAMILIAR
(CÓDIGO DEONTOLÓGICO)







TÍTULO PRELIMINAR




Artículo 1º


Este CÓDIGO DEONTOLÓGICO de la profesión de Orientador/a Familiar está destinado a servir como regla de conducta profesional en el ejercicio de la Orientación en cualquiera de sus modalidades.


Artículo 2º


La actividad del Orientador se rige, ante todo, por los principios de convivencia y de legalidad democráticamente establecidos en el Estado Español.


Artículo 3º


En el ejercicio de su profesión el Orientador Familiar tendrá en cuenta las normas explícitas e implícitas que rigen en el entorno social en que actúa, considerándolas como elementos de la situación y valorando las consecuencias que la conformidad o desviación respecto a ellas puedan tener en su quehacer profesional.



Artículo 4º


El Orientador Familiar rechazará toda clase de impedimentos o trabas a su independencia profesional y al legítimo ejercicio de su profesión, dentro del marco de derechos y deberes que traza el presente Código.



I - PRINCIPIOS GENERALES


Artículo 5º


El ejercicio de la Orientación Familiar se ordena a una finalidad humana y social, que puede expresarse en objetivos tales como: el bienestar, la salud, la calidad de vida, la plenitud del desarrollo de las personas y de los grupos en los distintos ámbitos de la vida individual y social. Puesto que el Orientador Familiar no es el único profesional que persigue estos objetivos humanitarios y sociales, es conveniente y en algunos casos es precisa, la colaboración interdisciplinar con otros profesionales, sin perjuicio de las competencias y saber de cada uno de ellos.


Artículo 6º


La profesión de Orientador Familiar se rige por principios comunes a toda deontología profesional: respecto a la persona, protección de los derechos humanos, sentido de la responsabilidad, honestidad, sinceridad para con los clientes, prudencia en la aplicación de las técnicas, competencia profesional, solidez de la fundamentación objetiva y científica de sus intervenciones profesionales.


Artículo 7º


El Orientador no realizará por sí mismo ni contribuirá, a prácticas que atenten a la libertad e integridad física y psíquica de las personas. La intervención directa o la cooperación en la tortura y malos tratos, además de delito, constituye la más grave violación de la ética profesional de los Orientadores Familiares. Éstos no participarán en ningún modo, tampoco como investigadores, como asesores o como encubridores, en la práctica de la tortura, ni en otros procedimientos crueles, inhumanos o degradantes, cualesquiera que sean las personas víctimas de los mismos.



Artículo 8º


Todo Orientador Familiar debe informar, a la autoridad competente, acerca de violaciones de los derechos humanos, malos tratos o condiciones de reclusión crueles, inhumanas o degradantes de que sea víctima cualquier persona y de los que tuviere conocimiento en el ejercicio de su profesión.



Artículo 9º


El Orientador Familiar respetará los criterios morales y religiosos de sus clientes, sin que ello impida su cuestionamiento cuando sea necesario en el curso de la intervención de ayuda solicitada por el cliente.



Artículo 10º


En la prestación de sus servicios, el Orientador Familiar no hará ninguna discriminación de personas por razón de nacimiento, edad, raza, sexo, credo, ideología, nacionalidad, clase social, o cualquier otra diferencia. Por lo tanto ha de ser totalmente estricto a la hora de aceptar los casos en los cuales sepa que no va a haber un prejuicio de cualquier tipo por su parte y que afecte al asesoramiento o tratamiento de las personas



Artículo 11º


El Orientador Familiar no aprovechará, para lucro o beneficio propio o de terceros, la situación de poder o superioridad que el ejercicio de la profesión pueda conferirle sobre los clientes.



Artículo 12º


Especialmente en sus informes escritos el Orientador Familiar será sumamente cauto, prudente y crítico, frente a nociones que fácilmente degeneran en etiquetas devaluadoras y discriminatorias.



Artículo 13º


Nunca el Orientador Familiar realizará maniobras de captación encaminadas a que le sean confiados los casos de determinadas personas, ni tampoco procederá en actuaciones que aseguren prácticamente su monopolio profesional en un área determinada. El Orientador Familiar, que desempeñe una función o colaboración en una función u organismo público no aprovechará esta situación para derivar casos a su propia práctica privada.





Artículo 14º


El Orientador Familiar no prestará su nombre ni su firma a personas que legítimamente, sin la titulación y preparación necesarias, realizan actos de ejercicio de la Orientación y Terapia Familiar, y denunciará los casos de intrusismo que lleguen a su conocimiento. Tampoco encubrirá con su titulación actividades vanas o engañosas.



Artículo 15º


Cuando se halle ante intereses personales o institucionales contrapuestos, procurará el Orientador Familiar realizar su actividad en términos de máxima imparcialidad. La prestación de servicios en una institución no exime de la consideración, respeto y atención a las personas que pueden entrar en conflicto con la institución misma y de las cuales el Orientador Familiar, en aquellas ocasiones en que legítimamente proceda, habrá que hacerse valedor ante las autoridades institucionales.



II - DE LA COMPETENCIA PROFESIONAL Y DE LA RELACIÓN CON OTROS PROFESIONALES



Artículo 16º


Los deberes y derechos de la profesión de Orientador y Terapeuta Familiar se constituyen a partir de un principio de independencia y autonomía profesional, cualquiera que sea la posición jerárquica que en una determinada organización ocupe respecto a otros profesionales y autoridades superiores.



Artículo 17º


La autoridad profesional del Orientador Familiar se fundamenta en su capacitación y cualificación para las tareas que desempeña. El Orientador Familiar ha de estar profesionalmente preparado y especializado en la utilización de métodos, técnicas y procedimientos que adopte en su trabajo. Forma parte de su trabajo el esfuerzo continuado de actualización de su competencia profesional. Debe reconocer los límites de su competencia y las limitaciones de sus técnicas.



Artículo 18º


Sin perjuicio de la legítima diversidad de teorías, escuelas y métodos, el/la Orientador Familiar no utilizará medios o procedimientos que no se hallen suficientemente contrastados, dentro de los límites del conocimiento científico vigente. En el caso de investigaciones para poner a prueba técnicas o instrumentos nuevos, todavía no contrastados, lo hará saber así a sus clientes antes de su utilización.



Artículo 19º


Todo tipo de material que genere un tratamiento, intervención, o de evaluación, queda reservado al uso de los Orientadores Familiares, quienes por otra parte, se abstendrán de facilitarlos a otras personas no competentes. Los Orientadores Familiares gestionarán o en su caso garantizarán la debida custodia de los documentos como material confidencial.




Artículo 20º


Cuando una determinada evaluación o intervención envuelva estrechas relaciones con otras áreas disciplinares y competencias profesionales, el Orientador Familiar tratará de asegurar las correspondientes conexiones, bien por sí mismo, bien indicándoselo y orientando en ese sentido al cliente.



Artículo 21º


El ejercicio de la Orientación, Consultoría y/o Terapia Familiar, no debe ser mezclado, ni en la práctica, ni en su presentación pública, con otros procedimientos y prácticas ajenos al fundamento práctico y científico de la Orientación Familiar.



Artículo 22º


Sin perjuicio de la crítica científica que estime oportuna, en el ejercicio de la profesión, el Orientador Familiar no desacreditará a colegas u otros profesionales que trabajan con sus mismos o diferentes métodos, y hablará con respeto de las escuelas y tipos de intervención que gozan de credibilidad científica y profesional.



Artículo 23º


El ejercicio de la Orientación Familiar se basa en el derecho y en el deber de un respeto recíproco entre el Orientador Familiar y otras profesiones, especialmente las de aquellos que están más cercanos en sus distintas áreas de actividad.



III - DE LA INTERVENCIÓN



Artículo 24º


El Orientador Familiar debe rechazar llevar a cabo la prestación de sus servicios cuando haya certeza de que puedan ser mal utilizados o utilizados en contra de los legítimos intereses de las personas, los grupos, las instituciones y las comunidades.



Artículo 25º


Al hacerse cargo de una Intervención sobre personas, grupos, instituciones o comunidades, el Orientador Familiar ofrecerá la información adecuada sobre las características esenciales de la relación establecida, los problemas que está abordando, los objetivos que se propone y el método utilizado. En caso de menores de edad o legalmente incapacitados, se hará saber a sus padres o tutores.


En cualquier caso, se evitará la manipulación de las personas y se tenderá hacía el logro de su desarrollo y autonomía.


Artículo 26º


El Orientador Familiar debe dar por terminada su intervención y no prolongarla con ocultación o engaño tanto sí se han alcanzado los objetivos propuestos, como sí tras un tiempo razonable aparece que, con los medios o recursos a su disposición, es incapaz de alcanzarlos. En este caso indicará a la persona, grupo, institución o comunidad qué otros Orientadores o qué profesionales pueden hacerse cargo de la intervención.



Artículo 27º


Por ninguna razón se restringirá la libertad de abandonar la Intervención y acudir a otro Orientador o profesional, antes bien, se favorecerá al máximo la capacidad de decisión bien informada del cliente. El Orientador Familiar puede negarse a simultanear su intervención con otra diferente realizada por otro profesional.



Artículo 28º


El Orientador Familiar no aprovechará la situación de poder que pueda proporcionarle su estatus para reclamar condiciones especiales de trabajo o remuneraciones superiores a las alcanzables en circunstancias normales.



Artículo 29º


Del mismo modo, no se prestará a situaciones confusas en las que su papel y función sean equívocos o ambiguos.



Artículo 30º


No se inmiscuirá en las diversas intervenciones iniciadas por otros profesionales de su mismo nivel profesional o superior.



Artículo 31º


En los casos en que los servicios del Orientador sean requeridos para asesorar y/o efectuar campañas de publicidad comercial, política y similares, el Orientador Familiar colaborará en la salvaguarda de la veracidad de los contenidos y del respeto a las personas.



Artículo 32º


El Orientador Familiar debe tener especial cuidado en no crear falsas expectativas que después sea incapaz de satisfacer profesionalmente.



Artículo 33º


Toda la información que el Orientador recoge en el ejercicio de su profesión, sea en manifestaciones verbales expresas de sus clientes, sea en datos o en otras observaciones profesionales practicadas, está sujeta a un deber y a un derecho de secreto profesional, del que sólo podrá ser eximido por el consentimiento expreso del cliente. El Orientador velará porque sus eventuales colaboradores se atengan a este secreto profesional.



Artículo 34º


De la información profesionalmente adquirida no debe nunca el Orientador servirse ni en beneficio propio o de terceros, ni en perjuicio del interesado.



Artículo 35º


En el ejercicio de su profesión, el Orientador mostrará un respeto escrupuloso del derecho de su cliente a la propia intimidad. Únicamente recabará la información estrictamente necesaria para el desempeño de las tareas para las que ha sido requerido, y siempre con la autorización del cliente.




Artículo 36º


Se requiere el previo consentimiento del cliente para la presencia, manifiesta o reservada de terceras personas, innecesarias para el acto profesional, tales como alumnos en prácticas o profesionales en formación.



Artículo 37º


El fallecimiento del cliente, o su desaparición -en el caso de instituciones públicas o privadas-, no libera al Orientador de las obligaciones del secreto profesional.



Artículo 38º


El Orientador no ofrecerá su nombre, su prestigio o su imagen, como tal Orientador, con fines publicitarios de bienes de consumo, ni mucho menos para cualquier género de propaganda engañosa.



Artículo 39


Como tal Orientador, en cambio, puede tomar parte en campañas de asesoramiento e información a la población con fines culturales, educativos, u otros de reconocido sentido social.



Artículo 40º


El Orientador Familiar se abstendrá de aceptar condiciones de retribución económicas que signifiquen desvalorización de la profesión o competencia desleal.



Artículo 41º
>/p>Sin embargo, el Orientador puede excepcionalmente prestar servicios gratuitos de evaluación y de intervención a clientes que, no pudiendo pagarlos, se hallan en manifiesta necesidad de ellos.



Artículo 42º


En el ejercicio libre de la profesión el Orientador informará previamente al cliente sobre la cuantía de los honorarios por sus actos profesionales.



Artículo 43º


La percepción de retribución y honorarios no está supeditada al éxito del tratamiento o a un determinado resultado de la actuación del Orientador Familiar.



Artículo 44º

El Orientador Familiar, en ningún caso, percibirá remuneración alguna relacionada con la derivación de clientes a otros profesionales.



IV- DE LA PUBLICIDAD



Artículo 45º


Sin perjuicio de la responsabilidad penal que pueda suponer, constituye una grave violación de la deontología profesional atribuirse en cualquier medio -anuncios, placas, tarjetas de visita, programas, etc-, una titulación que no se posee, así como también utilizar denominaciones y títulos ambiguos, que, aun sin faltar de modo literal a la verdad, pueden fácilmente inducir a error o a confusión, e igualmente favorecer la credulidad del público a propósito de técnicas o procedimientos de dudosa eficacia.



V- DE LAS GARANTIAS PROCESALES




Artículo 46º


Las infracciones de las normas del Código Deontológico en el Ejercicio de la Orientación Familiar deberán ser denunciadas ante la Comisión Deontológica. El expediente deberá tramitarse bajo los principios de audiencia, contradicción y reserva, concluyendo con una propuesta de resolución de la Comisión. La Junta de Gobierno, oído al interesado, adoptará la resolución procedente, acordando el sobreseimiento o la imposición de la sanción disciplinaría que estatutariamente corresponda.



Artículo 47º


Cuando un Orientador Familiar se vea en el conflicto de normas adversas, incompatibles, ya legales, ya de este Código Deontológico, que entran en colisión para un caso concreto, resolverá en conciencia, informando a las distintas partes interesadas y a la Comisión Deontológica Colegial.

viernes, 14 de septiembre de 2007

APRENDER, COMPRENDER...CON EL TIEMPO



Muy interesantes reflexiones sobre el texto de Borges al pie de pinturas de Van Gogh. Es un espacio para meditar sobre los aprendizajes de la vida que con el tiempo se logran. Si analizamos, reflexionamos sobre estas cuestiones, aprehenderemos ideas para el crecimiento personal.

jueves, 13 de septiembre de 2007

LA PAREJA: CRISIS DE SU IDENTIDAD


En artículos anteriores hemos ido dando datos sobre la destrucción del sistema conyugal. La pareja se destruye; el matrimonio deja de existir y se rompe, y cada vez más nos encontramos con una nueva situación familiar llamada MONOPARENTAL (más de 325.000 familias en España).

El culto a la plenitud personal casi exige la renuncia a la pareja si su funcionamiento reclama algunos meses de rodaje o una revisión general. Esto no quiere decir en absoluto que estemos en contra de que la individualidad no sea importantísima y se tenga que mirar por ella para el bienestar, primero, personal, pero esta situación llevada a extremos, como está pasando, hace que no "se aguante", que no se analicen espacios adecuados para defender a ultranza la existencia de la pareja aun cuando sea necesario hacer esfuerzos personales por mantenerla viva, siempre que exista el sustrato del amor en qué apoyarse y hasta hemos visto casos en los que "se ha perdido la fe en la pareja", incluso "se obliga" a poner fin a una unión si no se "ajusta con esta época que nos condena a la felicidad, cueste lo que cueste." (Jocelyn Dahan)

En estos tiempos actuales en los que hemos perdido una serie de valores, también van desapareciendo una serie de figuras ancestrales, unas negativas (lo cual está bien) y otras que nos eran bastante positivas. Los objetivos de las familias han cambiado e incluso se ha desplazado el interés por el padre al interés por los hijos. Tal vez estemos ante la desaparición del "pater familias" que ha sido destronado por sus propios hijos; ante la desaparición de la sociedad patriarcal convirtiéndola en la sociedad de los niños, de los hijos. Este punto de vista ante esta realidad nos hace necesario cambiar ciertas estructuras mentales relacionadas con la misma terapia familiar, la cual, en muchas ocasiones, no ha de ir enfocada a los subsistemas conyugales/maritales o de pareja, sino al subsistema parental: se infiere la necesidad de aprender ante estos cambios a ser realmente primero padres y despues...lo que venga.

Tal vez estamos en una etapa en la que tras una serie de situaciones que se dan en la pareja y ante la incapacidad de darles solución, desaparece el amor, pero realmente padres lo seguiremos siendo toda la vida. Nos hemos quedado con esa parte de la frase "...en la salud...para lo bueno y...".

Hemos perdido, casi con toda seguridad, la capacidad de frustración que no tiene el significado de "tragar", ni ceder hasta que explotes, ni dejar de ser uno mismo, razón por la que se considera conveniente que la paternidad/maternidad se ve obligada a evolucionar, a cambiar sus patrones y replantear la distribución de las funciones paternas y maternas como trabajo para los padres y las madres el siglo XXI. Aún así, la razón de ser del especialista en familia, del orientador familiar, cada vez tiene más base operativa, más espacio para reestructurar los desfases que se sufren en los ciclos evolutivos de las personas y para los que nadie, nadie, nos ha preparado.

En cuanto a la familia monoparental, estamos ofreciendo una imagen engañosa y unos mensajes que en teoría no deben ser ciertos, ya que aunque se haya dado una separación de los padres, la coeducación debe llevarse a cabo de forma conjunta, por lo que tal vez sea más propio hablar de hogar monoparental, ya que "la monoparentalidad da por supuesto que hay un solo progenitor cuando la realidad no es esa."

>"Educar solo a un niño no es en sí mismo un problema. Puede serlo cuando la monoparentalidad se acompaña de otras preocupaciones más graves (depresión, problemas financieros y profesionales...)" (Anne Lamy. del libro Un solo padre en casa)

No es nada raro que cada vez estemos más ante hogares monoparentales pon un motivo básico: cuando la pareja hace aguas, empieza a tener problemas y entra en crisis que no solucionan pero logran esquivarlas (volverán porque son crisis de repetición), es el momento ideal para un miembro de la pareja el tener un hijo en la creencia de que de esta manera se va a consolidar esta unión altamente deteriorada. Resultado: la crisis se superará o estallará. Es cuando estalla cuando vemos que la separación se hace una realidad y ya podemos sumar otro hogar roto en su conyugalidad por haber creído que la solución estaba en ese "niño parche"; personita que al parecer por sí sola iba a poder cambiar y unirnos sin el trabajo interior que se hace necesario para efectuar el cambio adecuado que nos lleve a una comunicación idónea.

JUAN JOSÉ LÓPEZ NICOLAS. Orientador Familiar

lunes, 10 de septiembre de 2007

EL RODAJE EN LA PAREJA


ntre toda la felicidad de empezar a compartir una vida, también empieza un período de “ajuste” en que surgen los “roces” de la convivencia cotidiana por temas como el orden, la asignación de responsabilidades y roles de cada uno en el nuevo hogar, lo que no siempre es de fácil arreglo.


Un punto de partida para evitar esos conflictos es estar consciente de que la pareja no es perfecta; aprender a aceptar “quién eres” y no “quién quiero que seas”. Se pretende de forma inconsciente hacer a la otra persona a nuestra imagen y semejanza, anulándola como ser, como persona individual y con sus características personales y únicas que le otorgan la capacidad de ser por ella misma. Nadie debe ser una proyección de nadie.
Se recomienda hacer un listado con lo que es importante de su pareja para cada uno, qué le entrega ésta y qué no. Al analizar esta lista, encontrarán “fallos” en algunos aspectos, ya que la otra persona no puede llenar múltiples necesidades emocionales. Sin embargo, hay que aceptarlo y tratar de suplirlas de otra manera que no sea exigiéndole al otro algo que no puede dar. Esto nos ayudará a lograr un equilibrio en la relación.


Pero cuando los problemas son inminentes, existen herramientas para negociar o intentar resolverlo de la manera más exitosa posible. Lo primero es hacer una distinción entre lo que verdaderamente merece discusión y lo que no. Sin embargo, tampoco es bueno cuando uno de los dos siempre cede para evitar los conflictos, porque después de un tiempo esta persona estará cansada y la relación se puede colapsar.


El cómo abordar la manera de discutir, influye de forma determinante en la resolución del conflicto. Siempre sugerimos expresarse centrándose en el uso del “yo” más que del “tú”. Por ejemplo, conviene más decir “es que yo me sentí de tal manera...” a “que tú me trataste muy mal...”, ya que de la última forma el otro se sentirá inmediatamente atacado, mientras que de la primera se está hablando de los propios sentimientos.


El problema no está en discutir los puntos de vista, si no en no hacerlo con madurez ni poniéndose en el lugar del otro para llegar a un acuerdo. La idea es aprender a negociar para que ambos sientan que salieron victoriosos del conflicto, ya que cuando decidimos vivir en pareja son muchos los cambios a los que nos tenemos que enfrentar y, a menudo, estos cambios suponen motivo de conflicto entre la pareja.


Hace años eran nuestras madres y abuelas las que se veían completamente dependientes del marido, pasaban de ser dependientes de un padre para ser dependientes de una pareja. Hoy en día cada vez se da menos, ya que la mujer se ha independizado y trabaja fuera de casa igual que el hombre: ocupa puestos importantes y puede llevar la economía familiar en igualdad con su pareja. Muchas veces nos encontramos hombres que tienen muy asumido el rol de marido que aporta en la casa un nivel económico, pero que se desentiende de otras tareas dejando a su mujer la carga de casi todo lo que se hace necesario para llevar el peso de la pareja, la relación y los asuntos educacionales.


Cuando ella está en casa y no trabaja parecería algo más lógico, pero si ambos trabajan, lo normal sería repartirse las tareas. Muchas de nuestras madres son las responsables de que esto ocurra; han inculcado en sus hijos valores materialistas y machistas; el valor del hombre está en su trabajo y el de la mujer en su casa con los hijos. Cuando iniciamos una vida con un hombre que tienen estos ideales, y además su madre se ocupa de reforzarlos cada día nos vamos a encontrar ante una tarea ardua y difícil, ya que los cambios que necesitamos costaran trabajo y discusiones diarias. Consultar con un especialista en familia que os dé pautas y pistas para la reflexión, es, en la mayoría de ocasiones, la única solución para salvar una pareja que aunque es cierto que se ama, no es sólo el amor lo que puede dar los elementos válidos para llevar adelante las vicisitudes tan variadas que se dan en la convivencia diaria de la pareja.


Es importante la Teoría de las tres “P” (Persona, Pareja, Padres). No podemos evolucionar a lo largo de nuestra vida de pareja si no hemos aprendido a madurar y llevar a cabo los cambios emocionales en nuestra vida como persona individual. Si tengo carencias (del tipo que sean) como persona, esas mismas carencias las llevo a mi relación de pareja y además con el tiempo se van ampliando y siendo mas obstructivas en el ámbito de las relaciones con los demás. Pero con el cambio de los ciclos evolutivos, cuando llego a ser Padre, inciden mis carencias en la educación hacia mis hijos, lo que no desarrollará adecuadamente el ciclo ni la transmisión adecuada de enseñanzas hacia ellos porque yo mismo/a no he aprendido en primera instancia a formarme como persona madura, coherente y sincera. Esto es la base para incidir en la idea de que es importante formar al ser humano desde su más tierna infancia con los valores adecuados para que vaya evolucionando su persona en todas las etapas que le toque vivir. Si no lo hacemos así, castraremos a nuestros hijos y le transmitiremos las deficiencias, los miedos, las renuncias, etc. que nosotros mismos hemos padecido impidiéndoles desarrollarse en los valores que tanto buscamos y anhelamos todos: La libertad, el respeto, la tolerancia...y, sobre todo, como base necesaria, EL AMOR


JUAN JOSE LOPEZ NICOLAS. Orientador familiar.