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viernes, 10 de agosto de 2007

MI YO IMPORTANTE: EGOISMO SANO


uando en las sesiones de Orientación Familiar les digo a los clientes que han de mirar por ellos, que son lo más importante, me responden generalmente que no están acostumbrados a eso y que les cuesta trabajo; que eso es puro egoismo y que siempre se les han enseñado a entregarse y a ser abnegados. Estas palabras están muy bien, pero hay unos momentos en la vida en que uno tiene que mirar hacia sí mismo. No estoy hablando de un egoismo como el que todos tenemos en nuestra cabeza al oir esta palabra totalmente cargada de un mal significado. Me refiero al egoismo sano que describen en su libro (altamente recomendado) el Dr. y la Dra. Heller.


El egoismo sano es la llave que abre la puerta a una vida de libertad. Estamos encontrando entre 40 a 50 años, sobre todo mujeres, que no se dan cuenta que el ser tal altamente abnegadas sacrifican sus necesidades, preferencias y deseos con el fin de satisfacer las de los otros. Según los doctores antes citados, esta actitud suele nacer del miedo, del sentimiento de culpa o indignidad no resueltos o de creer que se carece de fuerza de voluntad.

"La abnegación es el sello de una infancia en la que el niño se ha sentido temeroso, impotente, desvalorizado, en la que se han descuidado o pasado por alto sus verdaderas necesidades, deseos y preferencias; en la que se la ha juzgado injustamente y en la que sus esfuerzos, capacidades y logros rara vez se han valorado o apreciado"


Aunque una persona haya cambiado su propia felicidad por la de los otros y a la larga sea su mayor error, no por esta decisión ha de sentirse culpable, ya que lleva funcionando en la vida así demasiado tiempo como para poder cambiar en un ahora tan cercano. No es defecto suyo directamente, aunque como humanos que somos los sentimientos de sacrificio personal y falta de reciprocidad nos encogen el corazón de tal manera que nos hace sentirnos totalmente anulados y francamente mal a todos los niveles. Siempre haciendo referencia al libro "EGOISMO SANO", la abnegación continuada puede llevar a periodos de depresión, inquietud o ansiedad, a impaciencia, a ataques de rabia o a deseos de llorar inexplicables. Suelen ser los síntomas clásicos que indican que en realidad, aunque no sabemos verlo, estamos hambrientos de ternura y reconocimiento. En el gran ámbito del sacrificio por los demás, estas señales de aviso suelen pasar inadvertidas.


Estas situaciones nos crean una gran cantidad de estrés,y se suele romper, creyendo que se están tomando las decisiones adecuadas, con lo que realmente significa la propia felicidad de uno, ya que no nos sentimos comprendidos, aunque mentalmente no es sano, y vivimos con ese estrés que produce la abnegación, pudiéndose producir,como todos hemos experimentado tal vez en nosotros mismos o en algún familiar cercano, somatizaciones de dolencias físicas, agudas o crónicas. De todos es sabido que este estrés hace liberar al cuerpo de unas hormonas que nos pueden hacer pasar factura porque aumentan el riesgo de hipertensión, asma, obesidad, cardiopatías, depresiones y tal vez incluso cáncer. Nunca recibimos la recompensa de todo lo que hemos dado y hemos renunciado a nuestro propio yo por los demás como necesidad, que ese es el problema. Yo he de sentirme bien y mirar por mi felicidad, mi vida, que no ha de ser la de los otros. Es curioso cómo en los aviones las primera personas que se ponen las mascarillas, los chalecos, son las que posiblemente sean más importantes para el resultado final del conjunto.


"Se dice que el cuerpo es la representación física de la mente y el alma. Añadiríamos que ahí está su salvación. Sacrificar tus necesidades básicas, pero las tuyas, no empecemos ya en pensar en los demás, puede hacer que enferme tu corazón y tu mente y finalmente desarrolles una enfermedad física. Del mismo modo, la confianza, la alegría y el placer que provienen del egoismo sano contribuyen a sanar y fortalecer tu cuerpo. Ya sin la atadura de promesas no cumplidas, miedos o sentimientos de culpa, puedes tener la libertad de experimentar un amor por la vida, por tu pareja y vivir plenamente la pareja como trampolín para satisfacer tus sueños estando como apoyo al que quiera pedirte ayuda pero no ser por los demás; realmente creo que mirando por tí podrás experimentar el amor que en realidad no has perdido, sino que sólo lo habías dejado de momento. Con este renacimiento redescubrirás sentimientos de juventud y salud que tal vez suponías perdidos para siempre. Analiza tus puntos básicos y mira con quien quieres vivirlos, pero que tú seas la primera en recibir lo que tú anhelas de la vida para poder realizarte y vivir los sueños que de una vez te mereces"


El egoismo sano no quiere decir interés propio, ni complacencia personal ni egocentrismo, es todo lo contrario. Si eres capaz de estabilizarte teniendo lo que necesitas, siendo tú feliz con capacidades para realizar los sueños que te has propuesto, eres mejor donante de respuestas positivas hacia los demás. Dejarlo todo por alguien, dedicarte en cuerpo y alma a los hijos...Realmente la recompensa no viene nunca y tu desasosiego se hará eterno. Si tú estás completamente bien, lo que te rodea estará bien.

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